La fiscal de Homicidios Andrea Lazo sostiene que el ataque que mató a Gerardo Mauricio Giménez (40) fue el cierre de una secuencia de enfrentamientos entre dos grupos, con trasfondo ligado al narcomenudeo. Hay dos detenidos por homicidio agravado y un operativo en Las Heras aportó armas, municiones y elementos bajo peritaje.
La investigación por el asesinato de Gerardo Mauricio Giménez, ocurrido en el barrio Costa Flores de Perdriel (Luján de Cuyo), comenzó a ordenarse con una reconstrucción que corre el foco del disparo fatal hacia varias horas antes: una cadena de discusiones, amenazas, retornos al domicilio y finalmente una ráfaga de tiros que terminó con la vida del hombre de 40 años.
Según la hipótesis de los investigadores encabezados por la fiscal Andrea Lazo, el crimen no fue el resultado de una pelea aislada, sino el desenlace de enfrentamientos reiterados entre dos grupos, con indicios que apuntan a conflictos vinculados al ambiente de las drogas.
La primera escena se remonta a la noche anterior al ataque. En una vivienda del barrio se realizaba un cumpleaños familiar cuando se desató una discusión con un grupo ajeno al festejo. Hubo gritos, empujones y una riña que se extendió durante varios minutos. En ese contexto, Giménez intentó interceder para frenar el conflicto, pero quedó expuesto: al retirarse, los agresores lanzaron una amenaza directa: "Te vamos a hacer cagar".
La calma duró poco. Cerca de las 4 de la mañana, los mismos hombres volvieron, esta vez con más personas. Hubo nuevas agresiones y hostigamiento hacia quienes estaban en la casa. No se registraron disparos en ese momento, pero para los investigadores el mensaje quedó claro: el conflicto seguía abierto.
La secuencia final comenzó antes de las 9.30. En el tercer regreso ya no hubo discusión prolongada: desde la vía pública comenzaron los disparos contra la vivienda. Los proyectiles atravesaron el frente y alcanzaron a Giménez, que cayó herido en el patio. La reconstrucción sostiene que las armas pasaron de mano en mano y que se efectuaron más disparos cuando la víctima ya estaba tendida, a unos 15 metros del punto desde donde se habría iniciado el ataque.
En la escena, la Policía levantó cartuchos servidos de escopeta calibre 12.70 y vainas calibre 9 milímetros. Giménez llegó con signos vitales al Hospital Central, pero murió horas después por una herida de arma de fuego en el costado derecho del tórax.
La causa ya tiene dos detenidos que serán imputados por homicidio agravado en las próximas horas, mientras otros dos sospechosos quedaron con pedido de captura. Además, un quinto involucrado enfrenta un expediente paralelo por tenencia de armas.
En las horas posteriores al crimen, en operativos en la zona fue localizado uno de los sospechosos con una lesión en el rostro y un cuchillo entre sus pertenencias. En otro procedimiento se secuestró un arma de fabricación casera y plantas de marihuana, elementos que reforzaron la línea investigativa vinculada al narcomenudeo.
El golpe más fuerte llegó este domingo por la tarde en Las Heras, durante un patrullaje preventivo de la UEP. Cerca de las 17.50, efectivos detectaron un camión que aparentaba realizar una mudanza en calle Álvarez Condarco. Tres hombres manipulaban elementos en la caja y, al ser identificados, ofrecieron resistencia.Tras reducirlos, confirmaron que uno de ellos -un joven de 26 años domiciliado en Luján- era señalado como sospechoso del crimen de Giménez.
La requisa del camión arrojó el hallazgo de dos armas de fuego (una 9 mm con numeración limada y una calibre 22), municiones, cargadores, balanzas digitales y teléfonos celulares. También se encontró una sustancia blanquecina tipo piedra, presuntamente cocaína, lo que motivó intervención especializada y profundizó la hipótesis de un conflicto atravesado por la disputa narco.
Con esos secuestros, la fiscalía ordenó peritajes para intentar confirmar si las armas incautadas fueron utilizadas en el tiroteo que terminó con el homicidio, mientras avanza la búsqueda de los prófugos y la recolección de testimonios que permitan cerrar la mecánica del ataque y las responsabilidades de cada involucrado.