La modelo y empresaria goza de un portafolio muy amplio de proyectos que engrosan su billetera.
Mientras Lionel Messi conquistaba el mundo del fútbol, Antonela Roccuzzo comenzó a trazar su propio camino en el mundo de los negocios. Y con un perfil extremadamente bajo, sin dar entrevistas ni protagonizar escándalos, la esposa del 10 logró lo que pocas mujeres en el ambiente: convertir su imagen en una marca global que compite en las grandes ligas del lifestyle, la moda y el fitness.
En primer lugar, en su largo recorrido empresarial, aparece Enfans, la marca de ropa infantil que fundó en 2014 junto a su prima, Andrea Lo Menzo, su hermana, Paula Roccuzzo, y su mamá, Patricia Blanco. Lejos de ser una marca a la que solo le presta su nombre, este es su proyecto más personal. Desde sus inicios, Antonela se involucró en la curaduría con una estética que la define: prendas simples, colores neutros y calidad premium.
La empresa, con base operativa en Rosario, crece de manera sostenida vistiendo a los "mini influencers" de Argentina y exportando el estilo sobrio que ella misma le inculca a sus hijos, Thiago, Mateo y Ciro. En este momento tiene presencia en más de treinta locales multimarca.
Su influencia es tal que hasta Spotify la buscó para generar contenido. Sí, la empresaria tiene su propia playlist oficial, configurada por ella misma, con la música que escucha para entrenar. ¿El resultado? Cientos de miles de guardados y la demostración de que su nombre es capaz de mover audiencias en cualquier plataforma. Con casi 40 millones de seguidores en Instagram (superando a figuras como Georgina Rodríguez o Victoria Beckham) y una presencia que no pasa inadvertida, Antonela Roccuzzo construyó un ecosistema de negocios que va mucho más allá de ser "la mujer de".