Un equipo científico en Francia identificó lo que sería el legendario canal construido por el general Cayo Mario en el siglo II a.C.
Investigadores franceses localizaron los posibles vestigios del Canal de Mario, una obra hidráulica romana construida hace 2.100 años en el delta del Ródano, Francia. Según registros históricos, esta infraestructura fue la primera de gran escala que los romanos edificaron en la Galia, antecediendo a acueductos y presas.
El canal habría sido mandado a construir entre el 104 y el 102 a.C. por el general Cayo Mario, tío de Julio César, durante las Guerras Címbricas. Su objetivo era abastecer a las tropas romanas que enfrentaban a las tribus celtas de los cimbrios y teutones, provenientes de la actual Dinamarca.
"El general Mario llegó al sur de la Galia en el 104 a.C. para evitar que los cimbrios y teutones, que ya asolaban Galia e Hispania, alcanzaran Italia", explicó Simon Loseby, historiador medieval de la Universidad de Sheffield. "Necesitaba abastecer por mar a un ejército numeroso con urgencia", agregó.
La estructura conectaba Arlés con el Mediterráneo, evitando los peligrosos brazos del Ródano. Tras su éxito militar, los romanos cedieron el canal a la colonia griega de Massalia (actual Marsella), que lo explotó comercialmente hasta su desaparición de los registros históricos siglos después.
En 2013, un estudio geofísico en las marismas de Vigueirat reveló una anomalía submarina que sugería la presencia de un canal antiguo. Excavaciones posteriores descubrieron 69 cerámicas romanas, estacas de madera y plataformas de piedra. Las dataciones por radiocarbono situaron estos materiales entre el siglo I a.C. y el IV d.C., período de uso del canal.
El equipo liderado por Joé Juncker, geoarqueólogo de la Universidad de Estrasburgo, analizó nuevos núcleos de sedimentos y mediciones físicas. "Las dimensiones, orientación y sedimentos confirman que fue un canal navegable en época romana", declaró Juncker a Live Science.
Con 30 metros de ancho -mucho menor que los brazos naturales del Ródano-, el canal permitiría el paso de barcos romanos de gran calado. Los detalles se publicaron en abril en el Journal of Archaeological Science: Reports.
Los investigadores esperan hallar muelles o caminos de sirga que confirmen el uso prolongado del canal. "Aunque prometedor, aún no podemos atribuirlo definitivamente a Mario sin más pruebas arqueológicas", advirtió Juncker.
Este hallazgo demostraría la capacidad romana para ejecutar grandes proyectos infraestructurales en plazos cortos, pese a sus limitaciones tecnológicas. Las investigaciones continúan en la zona.
El fenómeno astronómico es visible en diversas partes del mundo.