El canciller Pablo Quirno anunció la incorporación del país al bloque impulsado por Washington, que busca asegurar el acceso a minerales críticos, energía y tecnologías avanzadas. La medida profundiza el alineamiento geopolítico de la gestión de Javier Milei y apunta a atraer inversiones estratégicas clave para la nueva economía digital.
En un movimiento que refuerza su alineamiento estratégico con Washington, la Argentina oficializó su incorporación a "Pax Silica", una ambiciosa iniciativa internacional impulsada por los Estados Unidos para garantizar la seguridad y eficiencia de las cadenas de suministro vinculadas a la inteligencia artificial, la minería de minerales críticos, la energía y las tecnologías de vanguardia.
El anuncio, realizado por el canciller Pablo Quirno, marca un hito en la agenda externa del Gobierno de Javier Milei, posicionando al país como un actor clave en la arquitectura tecnológica que definirá el crecimiento global de las próximas décadas. Esta adhesión no solo busca atraer inversiones directas, sino también integrar a la Argentina en una red de naciones confiables, reduciendo la dependencia occidental de cadenas productivas actualmente dominadas por China.
La iniciativa "Pax Silica" funciona como un nuevo consenso de seguridad económica diseñado para coordinar inversiones y proteger sectores decisivos frente a una competencia global intensificada por los semiconductores, los datos y los recursos estratégicos. Según detalló el Canciller, la plataforma permitirá al país participar de esfuerzos conjuntos para la construcción de infraestructura y la generación de incentivos en toda la cadena de valor de la inteligencia artificial.

El funcionario habló en un evento organizado por desarrolladores inmobiliarios y aseguró que la Argentina está haciendo las cosas bien. Ratificó que el gasto se mantendrá en el mismo nivel aunque crezca la recaudación, con el objetivo de bajar impuestos.
Este paso se encuentra en estrecha sintonía con el debate legislativo que atraviesa por estas horas el Congreso nacional en torno al denominado "súper RIGI", una herramienta que el Ejecutivo considera fundamental para materializar grandes proyectos de inversión. Para Quirno, esta incorporación consolida a la Argentina como un proveedor confiable y un jugador relevante en un escenario geopolítico donde la soberanía tecnológica y el acceso a minerales críticos se han convertido en ejes de la seguridad nacional.
La estrategia se articula sobre la base de un camino de cooperación iniciado en febrero pasado con la firma del Instrumento Marco para el Fortalecimiento del Suministro en Minería y Procesamiento de Minerales Críticos. Ahora, la membresía en "Pax Silica" amplía ese horizonte hacia áreas críticas que incluyen software, modelos avanzados de IA, infraestructura de red, conectividad, computación, semiconductores, fabricación avanzada y logística. La arquitectura de esta alianza internacional contempla ordenar las cadenas productivas para hacerlas más resilientes y menos vulnerables a interferencias externas.
Para la administración Milei, este ingreso representa el aprovechamiento de una ventana de oportunidad histórica, donde los recursos naturales del país -específicamente el potencial energético y minero- deben actuar como motores de desarrollo bajo un esquema de previsibilidad regulatoria y apertura económica. De este modo, la Argentina busca capitalizar su perfil como socio estable para inversiones de largo plazo, reafirmando su apuesta por la integración plena en las redes tecnológicas que fundamentarán la nueva era digital.