El funcionario habló en un evento organizado por desarrolladores inmobiliarios y aseguró que la Argentina está haciendo las cosas bien. Ratificó que el gasto se mantendrá en el mismo nivel aunque crezca la recaudación, con el objetivo de bajar impuestos.
El ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, volvió a defender enfáticamente el modelo económico implementado por el Gobierno y resaltó la figura del presidente Javier Milei como el principal garante de la continuidad del equilibrio fiscal.
Durante su participación en la apertura de la Exposición Internacional de la Construcción y la Vivienda, el titular del Palacio de Hacienda aseguró que la Argentina transita un cambio de época definitivo y que el plan de estabilización será exitoso porque la administración central está haciendo las cosas de manera correcta.
En ese marco, afirmó que el jefe de Estado es la única persona que en este momento puede garantizar la continuidad del rumbo, destacando que posee el carácter, la convicción y el conocimiento para dar las batallas necesarias. En clave política, el funcionario advirtió que no debe subestimarse el logro de las cuentas públicas saneadas y señaló que, si mantener el déficit cero fuera una tarea sencilla para cualquier espacio político, las gestiones anteriores ya lo habrían concretado.
En la misma sintonía, Caputo destacó como un hito que, por primera vez en la historia reciente, la Argentina logró alcanzar el orden macroeconómico a partir de una firme decisión política y no como una consecuencia inercial gatillada por el estallido de una crisis previa. El ministro hizo especial hincapié en que este proceso de ordenamiento se llevó a cabo respetando a rajatabla la propiedad privada, la santidad de los contratos y el estado de derecho.
Al contrastar el presente con el historial financiero del país, recalcó que frente a escenarios adversos mucho menores, el Estado históricamente optó por romper las reglas de juego, recurriendo a medidas destructivas como hiperinflaciones, defaults, pesificaciones asimétricas y expropiación de depósitos, un comportamiento sistemático que, según su visión, insensibilizó a la sociedad frente a esas graves vulneraciones. Para respaldar la solidez del camino elegido, repasó los recientes indicadores del PBI publicados por el INDEC, celebrando los volúmenes de consumo y exportaciones, a la par de la notable reducción del déficit de cuenta corriente.
Si bien el responsable de la cartera económica se mostró orgulloso por los avances logrados en la baja de la inflación y la incipiente reducción de la pobreza, reconoció que todavía queda un largo trayecto por recorrer en la normalización de los precios relativos. No obstante, anticipó que la disciplina fiscal y monetaria se mantendrá inquebrantable con el objetivo de converger hacia niveles de inflación internacionales en el corto plazo.
Proyectando el escenario a futuro, el ministro insistió en su plan para reducir la carga tributaria y el costo del crédito, atando esta posibilidad a un incremento sostenido de la recaudación general. Según sus proyecciones, si se aumentan los ingresos manteniendo el gasto constante, el país podría alcanzar tasas de crecimiento del 8%, lo que permitiría bajar los impuestos a razón de dos puntos del producto por año para avanzar hacia la eliminación del Impuesto al Cheque, las retenciones y los Ingresos Brutos. Finalmente, Caputo relativizó la reciente suba del tipo de cambio oficial, que acumula un incremento de 65 pesos en lo que va del mes, asegurando que en la actualidad existe un sólido excedente de divisas que permite garantizar dólares para todos los sectores sin la intervención de regulaciones arbitrarias ni pedidos de coimas, subrayando que el Banco Central ya cumplió en apenas cinco meses la meta anual de acumulación de reservas acordada con el Fondo Monetario Internacional.