La jefa del oficialismo en la Cámara Alta volvió a encontrarse con aliados clave. Los cambios en Ganancias y los fondos provinciales son los ejes centrales de la discusión. La sesión será el 11 de febrero.
Con el inicio formal del tratamiento de la reforma laboral cada vez más cerca, el oficialismo vuelve a mover fichas en el Senado. La jefa del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, encabezó este martes una nueva reunión con los jefes de los bloques dialoguistas, en la previa del arranque del debate del proyecto en la Cámara Alta.
El encuentro se dio en medio de negociaciones intensas por el contenido del texto y por el impacto fiscal que algunos artículos podrían tener en las provincias. En especial, el capítulo impositivo aparece como el principal punto de tensión con los senadores que responden a gobernadores aliados.
"Hemos aceptado muchas propuestas y muchos cambios, pero los vamos a dar a conocer recién en el recinto", aseguró Bullrich a la salida del encuentro, pasadas las 17.40. "Estamos todo el tiempo discutiendo. Nada va contra nuestra bandera fundamental que es la del superavit fiscal", agregó.
La cita comenzó cerca de las 15 en las oficinas del bloque de la Unión Cívica Radical, el mismo ámbito donde se realizó el primer intercambio la semana pasada. Allí, los bloques no kirchneristas ya habían acercado observaciones al dictamen que se firmó en diciembre y que el Gobierno busca llevar al recinto en las próximas semanas.
En el oficialismo sostienen que el diálogo sigue abierto y que el objetivo es llegar a la sesión con un acuerdo lo más amplio posible. La fecha tentativa que maneja Bullrich para el tratamiento en el recinto es el 11 o 12 de febrero.
Al encuentro fueron convocados los referentes de la UCR, Eduardo Vischi; de Provincias Unidas, Carlos "Camau" Espínola; del bloque misionero, Carlos Arce; la tucumana Beatriz Ávila; la salteña Flavia Royón; la neuquina Julieta Corroza; la chubutense Edith Terenzi; la santacruceña Natalia Gadano y el jefe del PRO, Martín Goerling Lara.
Todos esos sectores junto al interbloque que comanda Bullrich suman 44 senadores. El oficialismo espera conseguir en ese pelotón el quórum para sesionar el 11 de febrero y los votos para aprobar la reforma laboral. Pero gran parte de esos legisladores responden a los gobernadoresde sus provincias, con los que todavía Milei no tiene un acuerdo abrochado.
El Gobierno todavía no encontró una respuesta satisfactoria para el planteo de los gobernadores contra el capítulo impositivo del proyecto que rebaja Ganancias para empresas continúan y, según los jefes provinciales, les costará alrededor de $1 billón en recaudación a las arcas de sus distritos. La última palabra la tiene el ministro de Economía, Luis "Toto" Caputo, quien por ahora se resiste a retirar o modificar esa parte del texto.
Fuentes al tanto de las negociaciones señalaron que los mandatarios que fueron aliados electorales de LLA -como Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Alfredo Cornejo (Mendoza) o Leandro Zdero (Chaco)- están de acuerdo con la rebaja de Ganancias pero piden que en lugar de que sea en un año se desdoble en dos, para aliviar el costo que pagarían las provincias.
Otro grupo, donde hay gobernadores como Gustavo Sáenz (Salta), Raúl Jalil (Catamarca) o Rolando Figueroa (Neuquén), pide que el Ejecutivo compense la caída de recursos de las provincias con algún mecanismo automático, que no dependa del criterio de Milei y Caputo, y una de las alternativas que manejan es volver a coparticipar el impuesto al cheque.
En el Senado, el oficialismo hace números y evalúa escenarios. Tras la primera reunión, Bullrich afirmó que el acuerdo con los bloques dialoguistas "está consolidado", aunque reconoció reclamos puntuales. "Hemos reunido 44 voluntades y estamos trabajando en los detalles", dijo. También sostuvo que existe "un acuerdo bastante consolidado, que se conocerá en el momento oportuno".
Con esas propuestas y otras en discusión, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, volverá a reunir el miércoles -un día después del encuentro de Bullrich con los senadores dialoguistas- a la mesa política del Gobierno, cuyos integrantes mantienen contacto con diversos sectores para diseñar la estrategia política y avanzar con la agenda que fijó Milei para las sesiones extraordinarias de febrero.
Allí estarán la secretaria General de Presidencia, Karina Milei; Bullrich; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; el ministro del Interior, Diego Santilli; el asesor presidencial Santiago Caputo; el subsecretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt, y muy probablemente también Luis Caputo.
Bullrich ya hizo saber puertas adentro que no ve con malos ojos sacar el controvertido capítulo fiscal para asegurar una mayoría sólida en el Senado y aprobar la reforma laboral en esta primera mitad de febrero, sin embargo en el Ejecutivo por ahora no quieren saber nada con esa alternativa y menos Caputo, según consigaron fuentes parlamentarias.
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En el Gobierno hoy no descartan aceptar cambios al proyecto para robustecer el número en el Senado, pero "serían mínimos", según dejan trascender. La idea principal es compensar a los gobernadores con fondos frescos y concesiones de tierras u otros activos nacionales a las provincias, cualquier mecanismo que no obligue a hacer retoques importantes al proyecto.
Sin embargo, aún no asomó un acuerdo con los jefes provinciales respecto de esa compensación. El encargado de esas negociaciones es Santilli, pero igualmente los entendimientos dependen mucho del ministro de Economía y custodio del equilibrio fiscal que Milei considera intocable. Por ello se espera la presencia de Caputo otra vez en la mesa política este miércoles, donde se evaluarán las alternativas.
En el oficialismo creen que ya tienen los votos asegurados para aprobar en el Senado el proyecto de "modernización laboral" en general y estiman que, en efecto, rondan los 40. Pero la clave pasa por la votación en particular, capítulo por capítulo. La parte fiscal de la iniciativa es la que por el momento no tiene asegurada una mayoría a favor.
De esta forma, a pesar del optimismo el Gobierno aún no sabe si el proyecto pasará a la Cámara de Diputados -en caso de que se apruebe en el Senado como esperan- tal y como está o si perderán en el camino el capítulo impositivo que incluye la rebaja de Ganancias, impuestos internos y -en algunos casos- del IVA.
Por ese motivo, luego de la reunión que mantendrá Bullrich con todos los bloques dialoguistas, en la cual espera tener un conteo de votos más claro y alguna certeza sobre la posibilidad de sesionar el 11 de febrero, también se reunirá la mesa política que rodea a Milei para tratar de afinar la estrategia rumbo al debate del proyecto.
En ese estado de deliberación permanente se moverá el gobierno de Javier Milei durante los próximos días, en busca del apoyo necesario de gobernadores y senadores para hacer avanzar en el Congreso el proyecto de reforma laboral que la Casa Rosada puso como prioridad para las sesiones extraordinarias y también para el plan integral de la gestión libertaria.
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