Mundo Reduce riesgos de imagen 

¿Por qué la ausencia de Trump en el Super Bowl puede ser una jugada estratégica?

Donald Trump busca evitar jugar de visitante en la máxima cita del deporte norteamericano y de paso reforzar ciertos discursos.

Martes, 3 de Febrero de 2026
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Donald Trump confirmó que no asistirá al Super Bowl LX, que se jugará el próximo 8 de febrero en California. A simple vista, podría parecer una decisión basada en preferencias personales frente al espectáculo del medio tiempo (que encabezará Bad Bunny, muy crítico del accionar del ICE cuando recibió el Grammy a Disco del Año), pero analizada desde su lógica política, es una movida que tiene sentido dentro de su estrategia de comunicación y narrativa.

El halftime show, con artistas que representan mensajes culturales y sociales que él ha cuestionado, convierte al evento en algo más que un juego de fútbol americano. La reciente entrega de los Grammy mostró que las figuras del espectáculo pueden usar estas plataformas para criticar políticas de inmigración y la actuación de agencias como ICE, recordando que estos espacios están cada vez más cargados de contenido político.

Asistir al estadio implicaría exponerse a gestos de desaprobación o pancartas, imágenes que se viralizan rápidamente y pueden afectar la percepción pública de un presidente polarizante.

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Al mantenerse fuera del Super Bowl, Trump reduce riesgos de imagen y controla el mensaje, proyectando la idea de que no participa de un espacio cultural que no considera alineado con los valores de su base política. Desde su propia lógica, esto refuerza su identificación con quienes se sienten ignorados o poco representados por la cultura mainstream. Se trata de una jugada calculada: evita confrontaciones en vivo, protege su imagen y fortalece su narrativa sin necesidad de aparecer frente a millones de espectadores en un contexto potencialmente hostil.