El fiscal Raúl Garzón requirió que Claudio Barrelier y otras cinco personas sean juzgados por el crimen. El femicida está imputado con agravantes y se investiga también el encubrimiento de su entorno, mientras la querella advierte sobre un grave antecedente judicial que le permitió estar libre previamente.
La investigación por el femicidio de Agostina Vega en Córdoba dio un paso decisivo hacia el debate oral. El fiscal de instrucción Raúl Garzón requirió la elevación a juicio de la causa, una medida confirmada por el abogado Carlos Nayi, representante legal de la madre de la víctima, quien explicó que el expediente ya cuenta con las pruebas suficientes para que el caso sea debatido ante una Cámara del Crimen. De no mediar inconvenientes procesales, el proceso oral podría ponerse en marcha a fines de este año o principios de 2027, a la espera de la confirmación de la fecha definitiva por parte de la Oficina de Gestión de Audiencias.
El principal acusado del crimen es Claudio Barrelier, quien llega a esta instancia cumpliendo prisión preventiva. Sobre él pesa una grave imputación: abuso sexual con acceso carnal en concurso real con femicidio triplemente calificado por mediar un contexto de género, por criminis causa (para ocultar otro delito) y por alevosía. Debido a la calificación legal de los cargos, en caso de ser encontrado culpable durante el debate, la única pena posible es la prisión perpetua.
Junto al principal sospechoso, otras cinco personas deberán sentarse en el banquillo de los acusados para responder por el delito de encubrimiento doblemente calificado. Se trata de Soledad Andreani, Osvaldo Fassetta, Matías Córdoba, Eugenia Ludmila Ascarruz y Marianela Palmero, quien es la esposa de Barrelier.
Al referirse al rol de los coimputados, el doctor Nayi fue categórico: "Fueron los que actuaron como herramienta de trabajo para encubrir a este impostor, a este depredador".
Durante la presentación del requerimiento, la querella puso especial énfasis en un antecedente judicial que involucra directamente a Barrelier y que forma parte de la elevación a juicio. El expediente refleja que el acusado había sido detenido el año pasado por una denuncia radicada por otra víctima, una menor de edad que logró sobrevivir a un ataque de características similares.
En aquella oportunidad, el imputado había sido procesado por abuso sexual con acceso carnal en concurso real con privación ilegítima de la libertad calificada, con el abuso en grado de tentativa. Sin embargo, tras solo 15 días tras las rejas, recuperó la libertad.
"Recuperó la libertad el año pasado en 15 días. Eso había sido con otra nena, otra víctima que salvó providencialmente la vida", remarcó Nayi, cuestionando duramente el temperamento adoptado por la Justicia en ese momento y planteando que, de haberse tomado otras medidas restrictivas de manera oportuna, el femicidio de Agostina Vega podría haberse evitado.