Un tribunal de juezas sentenció este miércoles a Carlos Alberto De Las Heras Urzi y rechazó su pedido de prisión domiciliaria. La víctima, que tenía 10 años al iniciar la denuncia y hoy tiene 22, quebró en llanto durante la audiencia tras un extenso derrotero judicial que llegó hasta la Corte Suprema.
El Tribunal Penal Colegiado integrado por las magistradas Carolina Colucci, Carmen Magro y Eleonora Arenas condenó este miércoles a cuatro años de prisión efectiva al penitenciario Carlos Alberto De Las Heras Urzi por el delito de abuso sexual gravemente ultrajante. La audiencia de cesura, desarrollada desde las 14 en los tribunales provinciales, dejó además el rechazo unánime al pedido de arresto domiciliario formulado por la defensa, por lo que el condenado continuará alojado en el penal de San Felipe, en el pabellón de exfuncionarios.
El debate estuvo marcado por un fuerte contraste emocional entre las partes. Del lado de la acusación, la fiscal Laura Rousselle y el abogado querellante Juan Pablo Chales se opusieron a morigerar la detención, mientras que los defensores particulares Carlos Varela Álvarez y Octavio de Casas intentaron fundamentar la domiciliaria argumentando la situación familiar del imputado. Durante su turno de exposición, De Las Heras Urzi lloró al invocar su rol de sostén de familia y el impacto que la cárcel tendría sobre sus hijos, sin dirigir disculpas a la víctima.
En la vereda opuesta, la joven -quien hoy tiene 22 años y estuvo acompañada por sus padres- se quebró al hablar ante las magistradas. Su exposición reflejó el desgaste de haber atravesado un proceso penal que se extendió por más de once años. La causa se originó en 2015, cuando la entonces niña relató los abusos sufridos por parte de su tío político tras una clase de educación sexual en su escuela. El expediente acumuló dos juicios (en 2018 y 2022), una sentencia inicial anulada por la Suprema Corte provincial y sucesivos recursos que llegaron hasta el máximo tribunal nacional.
Precisamente, un fallo reciente de la Corte Suprema de la Nación había determinado la prescripción parcial de algunos de los hechos caratulados como abuso sexual simple -al computar los plazos legales tras la anulación del primer debate-, lo que obligó al tribunal a readecuar el monto punitivo. Pese a que la defensa buscaba atenuar la pena, el monto de cuatro años fijado este miércoles cerró la discusión sobre la cuantificación sin margen para nuevos recursos en ese aspecto.
Meses atrás, cansada de la dilación del proceso, la víctima había presentado un escrito patrocinado por su querella ante la Suprema Corte local para reclamar una resolución definitiva, advirtiendo que la demora constante constituía una forma de revictimización. Con la sentencia dictada esta tarde, el extenso camino procesal concluyó con una condena de cumplimiento efectivo para el exguardiacárcel, quien había llegado en libertad a esta instancia y fue privado de la libertad a fines de agosto.