Paz aseguró que el país dejó atrás una de las crisis sociales y económicas más complejas de los últimos años.
Bolivia emerge de 53 días de protestas que paralizaron el país, según el presidente Rodrigo Paz. Con el fin de los bloqueos y la reactivación económica, Paz enfatizó la necesidad de una reconstrucción nacional sobre la confrontación, asegurando que la estrategia de bloqueos no se repetirá.
La normalización comenzó el lunes con el levantamiento de los últimos cortes, especialmente en Chapare, tras un conflicto que escaló desde mayo, inicialmente por reclamos sectoriales y luego exigiendo la renuncia de Paz.
El 20 de junio, el gobierno decretó estado de excepción para garantizar la libre circulación, lo que aceleró el retiro de manifestantes. La habilitación de rutas permitió el ingreso de alimentos, reduciendo precios en mercados de La Paz y El Alto, que habían alcanzado valores récord.