"La gente piensa que es algún tipo de trauma o que he sufrido abuso o que me están obligando a hacer esto y eso no es del todo cierto", aclaró Lily Phillips.
Según Lily, de 23 años, la actividad "llevó mucho más tiempo del que pensaba, fue mucho más agotador de lo que pensaba". "Y, simplemente, no me había preparado adecuadamente. Creo que la forma en que lo hice fue lo que me afectó emocionalmente", dijo.
"Fue un día realmente agotador, fue culpa mía por no haberme preparado lo suficiente. Fue un día muy intenso y, como cualquiera que tenga una jornada laboral larga y dura, a veces puede agotarse y desanimarse", señaló la muchacha.
Sin embargo, la mujer insiste en que no está traumatizada por lo ocurrido. "Creo que [ser conocida por llorar] es frustrante, porque no es así como realmente me siento respecto a mi trabajo", remarcó.
"La gente piensa que es algún tipo de trauma o que he sufrido abuso o que me están obligando a hacer esto y eso no es del todo cierto", resumió Phillips.