El arquero de 28 años es el titular del conjunto africano, juega en el fútbol de Sudáfrica y tuvo la misión de evitar que Lionel Messi convirtiese en su último partido con la Albiceleste.
Lionel Messi jugó este martes su último partido con la Selección Argentina en la goleada por 3 a 0 a Benín, en un amistoso disputado en el Monumental. Del otro lado estuvo Marcel Dandjinou, el arquero de 28 años que tuvo una misión particular: impedir que el capitán argentino pueda despedirse con un gol. Conocé quién es.
Dandjinou nació el 25 de junio de 1998 en Ganvié, Benín. Mide 1,83 metros, es diestro y actualmente juega en el Kruger United de Sudáfrica, club al que llegó en julio de 2025. Allí se convirtió en una de las piezas importantes del equipo que compite en la máxima categoría del fútbol sudafricano.
Sus primeros pasos como futbolista fueron en el ESAE Sakété, de su país natal. En 2021 dio el salto al fútbol sudafricano con JDR Stars, donde comenzó a construir una carrera que continuaría durante varios años en el ascenso de aquel país. Su rendimiento le permitió dar otro paso en 2025, cuando fue contratado por Kruger United.

Con más de 80 mil hinchas agitando las tribunas, el capitán cerró su ciclo de más de 20 años en la Selección argentina tras el triunfo por 3-0 ante Benín. Entre lágrimas y agradecimientos, dejó una frase inolvidable: "Jugar en la Selección es lo más lindo que te puede pasar".
La historia de Dandjinou con la selección de Benín comenzó antes de su llegada al fútbol de Primera de Sudáfrica. Fue convocado por primera vez en 2019, aunque tuvo que esperar hasta 2022 para disputar su primer encuentro con el combinado nacional. Desde entonces, se consolidó como una de las principales alternativas para el arco del equipo dirigido por Gernot Rohr.
"Soy arquero y estoy ahí para atajar. Aunque sea el último minuto y haya un penal, si Messi lo tira, intentaré pararlo", aseguró en diálogo con Marca. Y fue todavía más contundente: "Nadie nos ha dicho que tengamos que regalarle un gol".
El partido ante Argentina, sin embargo, representó un desafío completamente diferente para el arquero. No solamente porque tuvo enfrente a uno de los mejores futbolistas de todos los tiempos, sino porque fue el último encuentro de Messi con la camiseta albiceleste. El propio Dandjinou dejó claro que el contexto no modificará su manera de afrontar el partido. Sus cinco atajadas, claves para evitar una caída por un resultado mayor y para frustrar varias de los intentos de Messi, dieron muestra de ello.