Después de empezar el año con un triunfo como visitante, el equipo de Marcelo Gallardo se presenta en Núñez con la necesidad de cortar una sequía prolongada.
River inició el Torneo Apertura 2026 con una sonrisa fuera de casa, gracias a un triunfo trabajado ante Barracas Central, pero el verdadero examen aparece ahora. El miércoles 28 de enero, desde las 20, el equipo de Marcelo Gallardo tendrá su estreno como local frente a Gimnasia de La Plata, en un Monumental que espera una señal clara. No será un partido más: el contexto marca que el Millonario arrastra una racha incómoda en Núñez que se convirtió en una cuenta pendiente difícil de ignorar.
El dato es contundente y sorprendente por el peso de la historia reciente del club. La Banda Roja acumula cinco meses sin ganar en su estadio, una sequía que comenzó a gestarse en el segundo semestre de 2025 y que todavía no encontró corte. La última vez que el público pudo celebrar un triunfo en casa fue el 31 de agosto, cuando el equipo se impuso 2-0 a San Martín de San Juan por el Clausura.
La estadística se vuelve aún más llamativa si se amplía el foco: en todo ese semestre, apenas consiguió dos triunfos más -ante Platense y Godoy Cruz- y una clasificación por penales frente a Libertad, luego de empatar en los 90 minutos. Algunas de esas derrotas calaron hondo en el ánimo del hincha.
En ese escenario, el cruce ante el Lobo aparece como una oportunidad clave. No solo por los puntos, sino por la necesidad simbólica de recuperar autoridad en casa y volver a conectar con su gente. El "Muñeco" sabe que el respaldo existe, pero también que el margen se achica cuando las rachas negativas se extienden. River vuelve a jugar en Núñez con una urgencia clara: ganar y dejar atrás un período impensado para su historia reciente.

Después de haberse ausentado el martes, la escudería francesa regresó a la acción en el Circuito de Barcelona-Catalunya para continuar con el desarrollo de su nuevo monoplaza para la temporada 2026.