La mitad de las estrellas de neutrones podrían ser magnetares, los astros capaces de generar algunos de los...
Un estudio reciente del ICE-CSIC, publicado en Nature Astronomy, sugiere que hasta la mitad de las estrellas de neutrones podrían ser magnetares, cuerpos celestes que producen algunos de los fenómenos más extremos del universo. Este hallazgo desafía la creencia previa de su rareza, indicando que son mucho más comunes de lo que se pensaba.
La investigación utilizó una técnica computacional que simula la evolución de las estrellas de neutrones, unificando por primera vez los principales tipos: púlsares de radio, magnetares, objetos compactos centrales y estrellas de neutrones aisladas por rayos X.
Los magnetares son considerados la fuente de energía de eventos cósmicos de alta energía como supernovas superluminosas, explosiones de rayos gamma y ráfagas rápidas de radio. Sin embargo, su proporción exacta era desconocida. Determinar esta fracción es crucial para explicar la frecuencia de estos eventos transitorios.
Celsa Pardo Araujo, primera autora del estudio, destaca la importancia de modelar unificadamente los tipos de estrellas de neutrones y sus conexiones evolutivas para estimar su fracción. El equipo combinó la dinámica galáctica, la evolución rotacional y magnetotérmica estelar, y los efectos de selección observacional para inferir la fracción de magnetares y el número de explosiones de supernova en la Vía Láctea.
Los modelos del estudio solo son consistentes con las detecciones si la Vía Láctea experimenta más de dos explosiones de supernova por siglo. Bajo esta suposición, los resultados indican que los magnetares constituyen, en promedio, el 50% de las estrellas de neutrones, un porcentaje mucho mayor que estimaciones anteriores.
Pardo Araujo señala que "si los magnetares son tan comunes, podrían explicar un número significativo de los objetos transitorios más energéticos del universo". Nanda Rea sugiere extender este trabajo a otras galaxias para comparar la población esperada de magnetares con las tasas observadas de eventos transitorios, lo que fortalecería la hipótesis del magnetar como motor central, aunque requeriría una caracterización detallada de la historia de formación estelar de cada galaxia.