El Gulfstream G400, operado por Baires Fly S.A., tenía a Guayaquil consignado como destino en el plan de vuelo presentado ante las autoridades, tras el trámite migratorio realizado
La Dirección Nacional de Migraciones confirmó que el senador brasileño Flávio Bolsonaro abandonó Argentina junto a su familia en un vuelo privado desde Puerto Iguazú. La salida se produjo en medio de la polémica por una presunta orden de la Justicia de Brasil que le impediría salir de su país.
El senador brasileño Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, salió de Argentina durante la madrugada de este miércoles 28 de octubre a bordo de un avión privado con destino a Guayaquil, Ecuador. La información fue confirmada por la Dirección Nacional de Migraciones, que aseguró que el legislador y sus familiares ingresaron al territorio argentino con la documentación correspondiente y sin impedimentos legales.
Según el organismo, Bolsonaro ingresó a Argentina el martes 27 de octubre, a las 22.50, a través del Puente Internacional Tancredo Neves, ubicado en la provincia de Misiones y que conecta Puerto Iguazú con la ciudad brasileña de Foz do Iguaçu.
El registro migratorio identificó a cuatro personas: Flávio Nantes Bolsonaro, Fernanda Antunes Figueira Bolsonaro, Carolina Figueira Bolsonaro y Luiza Figueira Bolsonaro. Todos presentaron documentación válida y completaron los controles fronterizos sin inconvenientes.
Posteriormente, a las 23.30, el grupo abordó un avión Gulfstream G400, matrícula argentina LV-JQW, operado por la empresa Baires Fly S.A., cuyo plan de vuelo establecía como destino la ciudad ecuatoriana de Guayaquil.
La aeronave había llegado previamente al Aeropuerto Internacional de Puerto Iguazú desde el Aeroparque Jorge Newbery de Buenos Aires. Sin embargo, su salida sufrió demoras, después de que la compañía iniciara los trámites ante Aduana y Migraciones para los pasajeros y la tripulación.
De acuerdo con la información publicada por Infobae, Guayaquil sería una escala para cargar combustible antes de continuar hacia Estados Unidos, mediante una ruta que evitaría atravesar el espacio aéreo brasileño.
La salida del legislador generó repercusiones debido a su situación judicial en Brasil, donde habría recibido una orden que le prohibía abandonar el territorio nacional, atribuida al juez Alexandre de Moraes, integrante del Supremo Tribunal Federal.
El propio Bolsonaro aseguró que agentes de la Policía Federal lo interceptaron cuando salía de la residencia de su padre, en Brasilia, para notificarle la medida judicial.
En un video difundido en sus redes sociales, el senador afirmó: "Me ordenaron allí mismo, en la calle, que entregara mis pasaportes, y además tengo prohibido salir del país".
La supuesta restricción se habría dispuesto después de su derrota frente al presidente Luiz Inácio Lula da Silva en la segunda vuelta electoral del domingo 25 de octubre.
Sin embargo, el legislador no precisó a cuál de las investigaciones judiciales que enfrenta correspondería la medida. Tampoco se había informado una confirmación oficial del Supremo Tribunal Federal o de la Policía Federal brasileña sobre los alcances de la prohibición.
Flávio Bolsonaro se encuentra involucrado en investigaciones por presuntas maniobras de corrupción y lavado de dinero, entre ellas una causa relacionada con la financiación de Dark Horse, una película biográfica sobre su padre, el expresidente Jair Bolsonaro.
Además, los medios brasileños O Estado de S. Paulo y O Globo revelaron la existencia de otra investigación por presunto blanqueo de capitales vinculada con el abogado Willer Tomaz, identificado como una persona cercana al senador.
El letrado también aparece mencionado en investigaciones relacionadas con movimientos de fondos en el sector de las apuestas.
En este contexto, la salida de Bolsonaro hacia Ecuador, con Estados Unidos como posible destino final, abrió nuevos interrogantes sobre su situación ante la Justicia brasileña.
Por el momento, las autoridades argentinas confirmaron que el ingreso y la salida del legislador se realizaron sin incidentes, aunque esa autorización migratoria no determina la validez ni el alcance de las eventuales restricciones judiciales que pudiera enfrentar en Brasil.