La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, repudió la resolución de la jueza Laura De Marinis que declaró inconstitucional la nueva normativa. Aseguró que el fallo perjudica a la sociedad y defendió la ley consensuada por el Congreso.
El Gobierno nacional salió al cruce de la jueza porteña Laura Beatriz De Marinis tras su resolución que declaró inconstitucional el artículo 1 del nuevo Régimen Penal Juvenil y sobreseyó a un adolescente de 14 años implicado en una tentativa de robo. La ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, cuestionó con dureza el fallo y remarcó el perjuicio institucional que generan este tipo de medidas: "Este tipo de definiciones le hacen daño a la justicia, a las víctimas y atentan contra lo que venimos sosteniendo", sentenció la funcionaria durante una entrevista audiovisual, sumando la reprobación del Poder Ejecutivo a los pedidos de juicio político ya iniciados contra la titular del Juzgado Penal Juvenil, Contravencional y de Faltas N.º 3 de la Ciudad.
Monteoliva recordó que la reforma legal fue fruto de un amplio consenso entre diversas fuerzas políticas para saldar una deuda histórica en materia de seguridad y minoridad. En esa línea, subrayó que la respuesta frente al delito no puede ser liberar a los acusados para que reincidan, al considerar que esa postura no favorece ni a los damnificados ni a la contención del propio menor imputado. Asimismo, la titular de la cartera de Seguridad destacó la labor de jueces y fiscales comprometidos con la aplicación de las normativas vigentes e instó a evaluar todas las herramientas procesales disponibles para revertir resoluciones de esta índole en las instancias judiciales superiores.
Por otra parte, la funcionaria abordó las recientes tensiones políticas dentro del oficialismo y aclaró que no forma parte de la mesa política gubernamental, ratificando su concentración exclusiva en las tareas operativas y de gestión de su ministerio. Monteoliva relativizó los contrapuntos discursivos que trascendieron en los últimos días entre distintas figuras del espacio, señalando que los matices y debates resultan naturales en cualquier dinámica de gobierno siempre que se mantenga alineado el rumbo central y se preserven los objetivos de fondo fijados por la administración central.