La hija de Diego contó que se enteró de su fallecimiento por la radio. En su testimonio, también complicó al médico personal del Diez, quien se opuso a que lo lleven a una clínica de rehabilitación.
La hija de Diego Maradona compartió con gran emoción cómo fueron los momentos previos a enterarse de la muerte de su padre. En una declaración ante los jueces, relató el difícil y desgarrador proceso de recibir la noticia de la trágica pérdida.
"El 25 de noviembre llamé a (Christian) Pomargo y le dije que iba a ir. Yo vivo a 40 minutos, entonces me pedí un auto. En el medio del camino, el papá de una amiga me mandó un mensaje y me dio el pésame", comenzó su relato, visiblemente conmovida.
"Pensé que era mentira porque en la TV inventan sobre eso. Al rato me llega un mensaje que dice "venite ya porque tu papá entró en paro".Cuando entro con el auto al barrio, llegando a la esquina, escucho en la radio que había fallecido Diego Maradona", relató, con la angustia aún presente en su voz.
Se trata de Julio Coria, quien estaba en la casa del barrio San Andrés el día del fallecimiento. La aprehensión se debió a dos contradicciones fundamentales en su declaración.
Finalmente, recordó con dolor el momento en que llegó a la casa y su encuentro con Monona, quien le expresó su pésame. "Estaba mi papá en la cama y había fallecido", cerró, con lágrimas en los ojos, al evocar aquel triste momento de su vida.
Este relato dejó ver no solo el dolor por la partida de un padre, sino también la confusión y el shock que provocó la repentina muerte de uno de los íconos más grandes del fútbol mundial.
En su declaración, Jana aseguró que tanto Luque como Cosacovh se presentaron ante ella como "sus médicos de cabecera" y que les sugirieron que Maradona sea internado de manera domiciliaria. Luque se opuso que sea llevado a una clínica de rehabilitación.
"Después de la operación estuvo algunos días en terapia intensiva y lo controlaban los médicos de la clínica. En un momento, nos piden una reunión para entender qué íbamos a hacer después. Nos ofrecen dos caminos: una internación en una clínica de rehabilitación que iba a estar 24 hs controlado por médicos, o una domiciliaria", contó.
"Luque nos dijo que era una locura llevarlo a una clínica. Lo dijo con énfasis. Estaba indignado por la primera propuesta. Nosotras nos desviamos hacia la internación domiciliaria porque si el médico de cabecera decía que era mejor, nos fuimos para ese lado", recordó.
"Decía que mi papá no iba a querer. Que se iba a sentir más cómodo en una internación domiciliaria y que la gente de Swiss Medical se quería promocionar con mi papá", agregó.