Usuarios de todo el mundo reportan problemas para acceder a la red social propiedad de Meta
La plataforma Instagram sufrió una caída masiva este miércoles por la noche, afectando a miles de usuarios que experimentaron dificultades para conectarse, actualizar contenidos y navegar por el servicio tanto en su versión web como en móviles.
Según datos de plataformas de monitoreo como Downdetector, se registró un incremento abrupto de reportes de errores, con cientos de notificaciones simultáneas que señalaban problemas principalmente con la conexión al servidor, la actualización del "feed" y el acceso a la aplicación.
Al intentar ingresar, muchos usuarios se encontraron con un mensaje de error que decía: "Lo sentimos, algo salió mal. Estamos trabajando para solucionarlo tan pronto como podamos" ("Sorry, something went wrong"), lo que impidió el uso normal de la plataforma.
Hasta el momento, Meta no había emitido un comunicado oficial detallando las causas del apagón técnico que dejó sin servicio a Instagram en este inicio de 2026.
La demanda sostiene que el impacto negativo de estos sistemas no es accidental, sino consecuencia directa de estrategias empresariales orientadas a maximizar el tiempo de uso y la interacción de los menores.
El equipo legal de KGM busca no solo una compensación económica, sino también la imposición de cambios obligatorios en el diseño de las plataformas para reducir los perjuicios a los usuarios más jóvenes.
Joseph VanZandt, uno de los abogados principales del caso, señaló: "Este es el punto cero de nuestra lucha contra las redes sociales, donde la sociedad establecerá nuevas expectativas y estándares sobre cómo las empresas de redes sociales pueden tratar a nuestros niños".
La acción judicial no es aislada. Forma parte de una ofensiva legal mucho más amplia, con miles de demandas presentadas por adolescentes, distritos escolares y estados en todo el país.
La estrategia de los demandantes recuerda a la empleada contra las grandes compañías de tabaco en los años noventa, cuando se demostró que ocultaban información sobre los daños de sus productos. Aquellos litigios terminaron en 1998 con un acuerdo de USD 206.000 millones, el mayor en la historia de Estados Unidos.
Los abogados de KGM y otros demandantes argumentan que las redes sociales, al igual que los cigarrillos, constituyen un "producto defectuoso" por su potencial adictivo y los daños que ocasionan a la salud mental de los jóvenes.
Entre las tácticas señaladas están el algoritmo de recomendaciones, la reproducción automática de videos y los filtros de belleza, los cuales -según la parte acusadora- promueven comparaciones perjudiciales y dismorfia corporal.