Sociedad San Juan

Femicidio de la aspirante a gendarme: el acusado le escribió a su expareja horas después del crimen

Carlos Rivero envió un mensaje de despedida a una expareja en Salta doce horas después del asesinato de Camila Vecchiarello. La mujer alertó a la fuerza de seguridad y al llegar hallaron el cuerpo de la víctima en la vivienda.

Viernes, 18 de Setiembre de 2026

La investigación por el brutal femicidio de Camila Vecchiarello, la joven de 26 años embarazada que se formaba como aspirante a gendarme en la localidad sanjuanina de Barreal, sumó pruebas determinantes sobre la conducta de su esposo tras el ataque. Apenas doce horas después del crimen y sin alertar a los servicios de emergencia ni a la familia de la víctima, Carlos Rivero envió un mensaje de despedida y una carta a una expareja radicada en Salta, en un intento por victimizarse y montar una coartada en torno a un falso cuadro depresivo.

En la comunicación electrónica remitida hacia Tartagal, presentada por el fiscal Adolfo Díaz y el equipo de la UFI Delitos Especiales, el imputado le aseguró a su antigua pareja que era "la mujer que siempre amó" y que la cuidaría "desde el cielo como una estrella", deslizando intenciones suicidas. Alarmada por las palabras recibidas y desconociendo por completo lo sucedido en la vivienda, la mujer se comunicó con un gendarme allegado para pedirle que se acercara al domicilio a constatar su estado de salud, momento en que el efectivo descubrió la escena real: el cuerpo sin vida de la joven y a Rivero tendido en el suelo fingiendo un estado de inconsciencia.

En el inmueble, los peritos secuestraron además una carta manuscrita con idéntico tenor deslindatorio y pedidos de disculpas a su expareja, elemento que los fiscales incorporaron como indicio directo de su lucidez y frialdad posterior al homicidio. Al declarar ante las autoridades judiciales, el detenido intentó desligarse del hecho afirmando que su esposa era violenta y sosteniendo que ella misma se había infligido las heridas letales, versión que quedó descartada de plano por los informes forenses y las pericias criminalísticas practicadas en la escena.

Frente a la contundencia de las pruebas reunidas por la fiscalía, el juez de Garantías Federico Rodríguez dictó un año de prisión preventiva contra Rivero, quien se había casado con la víctima en julio pasado. El imputado continuará tras las rejas bajo la carátula de femicidio agravado por el vínculo y en contexto de violencia de género, una acusación que contempla como única pena la condena a prisión perpetua en el futuro debate oral.