El análisis digital a los teléfonos de los dos menores imputados determinó que la figura mencionada en los chats fue creada en la dinámica psicológica de la pareja. El Tribunal de Apelaciones respaldó al fiscal de la causa.
A dos meses del asesinato de Cecilia Emilce Lazcano, la adolescente de 16 años ultimada en la localidad correntina de Alvear, la causa penal sumó definiciones determinantes sobre la mecánica del hecho. La pericia forense integral realizada sobre los dispositivos móviles de los dos menores imputados -J.G., de 16 años y señalado como autor material, y N.Y.L., de 17, acusada de coautora en la planificación- descartó la presencia operativa de una tercera persona en la escena y desarticuló una de las mayores incógnitas del expediente: la identidad de "Max", el supuesto instigador o cómplice que aparecía reiteradamente en los chats.
El peritaje tecnológico comprobó que el mentado sujeto era un personaje imaginario ideado por uno de los acusados y adoptado como real por el otro, gestado dentro de la dinámica psicológica y emocional que compartía la pareja. Las menciones al envío de fotografías y videos posteriores al ataque no se correspondieron con registros de interacción con un usuario externo ni dejaron huellas digitales concretas. Este resultado reencauzó la pesquisa exclusivamente sobre la responsabilidad directa de ambos adolescentes en la orquestación del homicidio.
Las filmaciones de cámaras de seguridad y las evidencias materiales colectadas en los allanamientos terminaron de consolidar la hipótesis de un ataque premeditado. Los registros visuales captaron a la víctima caminando hacia el predio de la vieja estación de trenes acompañada por J.G., quien transportaba una pala en su mano, mientras que tomas posteriores mostraron al agresor regresando en soledad y con un cambio de vestimenta. Si bien inicialmente se evaluó un escenario de suicidio por cortes en las muñecas de la víctima, las pericias forenses confirmaron que la causa letal radicó en lesiones a la altura del cuello, indicando un intento de montar una escena simulada aprovechando la vulnerabilidad emocional de la joven.
En el terreno procesal, el Tribunal de Apelaciones ratificó al fiscal de instrucción Facundo Cabral al frente del sumario, rechazando el pedido de recusación que había formalizado el abogado querellante Juan Saucedo tras acusar dilaciones investigativas. Con la confirmación del funcionario acusador, el caso se encamina al cierre de la etapa preliminar mientras J.G. continúa detenido en el Centro de Contención Juvenil de la capital provincial y N.Y.L. permanece bajo régimen de prisión domiciliaria, en medio de renovadas marchas comunitarias en Alvear en reclamo de justicia.