Sociedad Conflicto

El SUTNA resiste el desalojo en Fate: vigilia obrera y abrazo a la fábrica en Virreyes

La Sala II de la Cámara de San Isidro dispuso la restitución del predio tras siete meses de ocupación. El sindicato calificó el fallo de aberrante, mantuvo guardias toda la noche y llamó a un abrazo colectivo a las instalaciones.

Viernes, 18 de Setiembre de 2026

La tensión escaló al máximo en los portones de la planta de neumáticos Fate, en la localidad bonaerense de Virreyes, luego de que la Sala II de la Cámara de Apelaciones y Garantías de San Isidro ordenara el desalojo inmediato de las instalaciones. La resolución judicial busca poner fin a la ocupación iniciada el 18 de febrero tras el cierre definitivo dispuesto por la empresa y el cese laboral de más de 900 operarios, una medida que el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA) denunció desde el primer día como un cierre patronal ilegal.

En respuesta a la notificación judicial, la conducción gremial calificó el dictamen como "totalmente aberrante" y lanzó una convocatoria de urgencia a organizaciones sindicales, políticas y barriales para montar una vigilia permanente en los accesos de la fábrica sobre la calle Blanco Encalada. Durante la madrugada se reforzó la presencia de operarios en el perímetro, como paso previo a un abrazo solidario a la planta y una conferencia de prensa convocada para las 10 de este viernes, con el propósito de visibilizar la resistencia obrera frente a la amenaza de intervención policial.

El secretario general del SUTNA, Alejandro Crespo, enfatizó desde el acampe que la permanencia pacífica no persigue fines delictivos sino la custodia de las fuentes de trabajo y la maquinaria productiva. Señaló que el cierre se ejecutó de forma sorpresiva durante el receso vacacional del personal y denunció que la compañía nunca saldó las indemnizaciones de ley ni respetó los dictámenes de las conciliaciones obligatorias tramitadas tanto en el Ministerio de Capital Humano como en la cartera laboral bonaerense.

Pese a los siete meses de parálisis productiva y al revés en los tribunales ordinarios, el referente sindical descartó la resignación de las bases y sostuvo que la compañía especula financieramente con la clausura temporal para forzar condiciones regulatorias favorables, asegurando que el conflicto no concluirá hasta que la histórica fábrica vuelva a operar bajo la consigna de que "Fate no se cierra".