La medida apunta a terminar con la comercialización ilegal de estos productos y poner fin al esquema prohibitivo.
El Gobierno Nacional avanzará con una nueva regulación para ordenar el mercado de productos de nicotina que se comercializan en la informalidad. La medida alcanzará a los vapeadores, los dispositivos de tabaco calentado y las bolsitas de nicotina, también conocidas como pouches.
De esta manera, se busca reemplazar el esquema prohibitivo vigente por un sistema de control sanitario, fiscal y comercial más estricto.
La decisión parte dentro de un panorama concreto, en el que a pesar de las restricciones y prohibiciones que rigieron desde hace 15 años, estos productos nunca dejaron de circular, aumentando su consumo en jóvenes y un mercado informal sin controles, sin supervisión estatal y sin trazabilidad.
El nuevo esquema dejará atrás el modelo prohibicionista que, según entienden en el Gobierno, no logró frenar el consumo y terminó favoreciendo la expansión de canales ilegales.
Actualmente, los productos de nicotina no combustibles se venden y se consumen en la Argentina, pero en un mercado sin regulación efectiva. Eso implica que:
La normativa incluirá tres grandes categorías:
Todos estos productos quedarán alcanzados por un nuevo sistema de control sanitario y comercial, con requisitos específicos para su fabricación, importación, distribución y venta.
Uno de los cambios centrales será la creación de un registro obligatorio para todos los productos alcanzados por la norma. A partir de ahora:
La regulación busca intervenir sobre un consumo que ya existe y crece entre adolescentes y jóvenes, pero que hoy se da sin controles sobre la composición, el origen ni las condiciones de fabricación de los productos. La nueva normativa incorporará límites estrictos sobre:
Además, uno de los puntos más importantes será la prohibición de saborizantes en vapeadores, considerados una de las principales puertas de entrada al consumo adolescente.
La regulación prohibirá sabores y cualquier otro elemento que aumente el atractivo del producto, en un intento por reducir el ingreso de menores al consumo de nicotina.
Desde el plano económico, el Ejecutivo sostiene que la regulación también permitirá desarmar un circuito hoy dominado por el contrabando y sumar estos productos al sistema formal. De esta manera:
La apuesta oficial es doble: por un lado, mejorar la capacidad de fiscalización; por otro, sumar recaudación y formalizar un mercado que hoy opera por fuera del sistema. Fuente: TN