El atacante embistió a alta velocidad una zona peatonal céntrica, dejándo muertos y heridos confirmados.
Un terrorista musulmán atropelló a toda velocidad a una multitud de peatones en una calle peatonal del centro de Leipzig, Alemania.
El alcalde de la ciudad, Burkhard Jung, confirmó ante periodistas un saldo de al menos dos personas muertas y ocho heridos.
Entre los heridos, un vocero del municipio precisó que dos se encuentran en grave estado, mientras que la policía detuvo al conductor en el lugar, quien mostró un comportamiento psicótico al ser arrestado.
Según informó el medio local Radio Leipzig, un Volkswagen SUV con daños visibles fue visto circulando a gran velocidad por la zona peatonal céntrica.
Testigos presenciales citados por la misma emisora describieron una escena de caos, con varios cuerpos cubiertos con sábanas en la calle y al menos una persona apuñalada entre las víctimas.
El ataque sacudió a una ciudad que, como el resto de Alemania y toda Europa, viene registrando una preocupante serie de episodios violentos en espacios públicos.
El año pasado, dos personas fueron asesinadas en la ciudad de Mannheim cuando otro terrorista atropelló con su vehículo a un grupo de peatones, pocas semanas después de un ataque similar en Múnich contra una manifestación que dejó dos muertos y más de 40 heridos, entre ellos varios niños. Ambos casos se sumaron a una lista que no para de crecer.
En diciembre de 2024, otro terrorista embistió con su vehículo un mercado navideño en la ciudad de Magdeburgo, dejando varias personas muertas en uno de los ataques más impactantes de los últimos años en el país.
Meses antes, un ataque con arma blanca durante un festival en la ciudad de Solingen había generado un sacudón similar en la opinión pública alemana y reabierto el debate sobre la seguridad en eventos masivos, en un contexto de crecientes masacres cometidas por inmigrantes ilegales.
Alemania, al igual que otros países europeos, enfrenta desde hace años el desafío de proteger zonas peatonales, mercados y concentraciones públicas frente a este tipo de ataques.
El caso de Leipzig se encuentra bajo investigación. Las autoridades alemanas no confirmaron la motivación del atacante ni ofrecieron más datos sobre su perfil, aunque la descripción del conductor permite anticipar sus motivos.