El Ministerio de Salud provincial confirmó que ya se aplicaron más de 156.000 dosis gracias a un inicio anticipado del calendario. La cifra contrasta con la preocupación de los infectólogos por la baja cobertura sanitaria en el resto del país.
A contramano de lo que sucede en el resto del país, Mendoza registró un incremento del 40,72% en el volumen de dosis aplicadas durante la campaña de vacunación antigripal 2026. Según datos del Ministerio de Salud provincial, en las primeras nueve semanas de la temporada se suministraron 156.889 vacunas, superando ampliamente las 111.489 aplicaciones realizadas en el mismo periodo del año anterior.
El ministro de Salud, Rodolfo Montero, atribuyó este crecimiento a una estrategia basada en la vigilancia epidemiológica y a un inicio anticipado del operativo que comenzó el 2 de marzo, adelantándose al calendario nacional para fortalecer la cobertura ante la circulación de la variante H3N2.
El impacto del inicio temprano fue inmediato: solo en la primera jornada se aplicaron 4.360 dosis, lo que representó un salto del 336% respecto al primer día de la campaña 2025. Esta realidad provincial contrasta con el escenario nacional, donde especialistas como el infectólogo Hugo Pizzi advirtieron sobre una baja preocupante en los niveles de cobertura general.
A nivel país, aunque se aplicaron 2,2 millones de dosis hasta mediados de abril, el incremento es marginal si se considera que la campaña nacional también se adelantó tres semanas, lo que sugiere una respuesta social más lenta fuera de las fronteras mendocinas.
La campaña está dirigida prioritariamente a los grupos de riesgo, que incluyen a niños de 6 a 24 meses, personal de salud, embarazadas, mayores de 65 años y personas con enfermedades crónicas como diabetes u obesidad. Para los afiliados de PAMI, la vacunación gratuita comenzó el pasado 30 de marzo en farmacias adheridas.
Las autoridades sanitarias recordaron que la influenza es una enfermedad de alta transmisibilidad que puede derivar en cuadros graves o incluso la muerte en poblaciones vulnerables, por lo que instan a mantener el ritmo de inmunización para evitar complicaciones durante los meses de invierno.