El asesor presidencial viajaba en una camioneta de la Entidad Binacional Yacyretá con patente diplomática por la Ruta 12, luego de haber participado en la logística de la huida del político brasileño hacia Estados Unidos. Intentó evitar la demora alegando su cargo y luego respondió con evasivas.
El asesor presidencial Santiago Caputo fue demorado este miércoles en la madrugada durante un control vehicular de la policía de la provincia de Misiones, cuando se trasladaba en una camioneta oficial perteneciente al Ente Binacional Yacyretá (EBY) y dotada de patente diplomática.
De acuerdo con el acta electrónica labrada por la Unidad Regional IV de la división de Seguridad Vial en la localidad de Capioví -registrada a las 02:50 horas-, el operativo se concretó sobre la Ruta 12. El convoy provenía de Puerto Iguazú, punto geográfico desde el cual horas antes había despegado el avión privado que trasladó a Flávio Bolsonaro rumbo a Miami tras su fuga de Brasil.
La policía frenó en primer término a una camioneta Ford Ranger blanca conducida por Jorge Omar Waisman, identificado en los registros del control como "jefe de seguridad" de Yacyretá y señalado por fuentes cercanas al entorno como un estrecho amigo de Caputo, quien había sido designado en el organismo meses atrás.
Detrás circulaba una camioneta Toyota Hiace también de color blanco, al volante de la cual se encontraba Orlando Ignacio Palacios, asesor de la Secretaría General de la EBY. En ese segundo vehículo viajaba Santiago Caputo, quien se identificó ante los efectivos policiales como consultor político y asesor del presidente Javier Milei.

El presidente estadounidense aseguró que el senador y su familia "fueron tratados de manera injusta"
Según consta en el acta oficial, durante la retención en el puesto caminero, Caputo requirió a los uniformados que no se demorara la caravana para evitar contratiempos en su trayecto de regreso. Asimismo, fuentes policiales indicaron que uno de los ocupantes de los rodados intentó justificar la urgencia presentándose como un supuesto agente de la DEA (la agencia antidrogas de Estados Unidos), aunque no se exhibió documentación respaldatoria que acreditara tal condición, y las agencias estadounidenses tampoco se atribuyeron injerencia alguna en la salida de Bolsonaro.
Consultado por periodistas sobre el episodio, Santiago Caputo desmintió de plano haber sido interceptado en el control vehicular.
"De ninguna manera, no sé de qué estás hablando", respondió en un principio. Sin embargo, al ser confrontado con los detalles específicos del operativo plasmados en el acta policial, el funcionario optó por contestar con evasivas: "Misterio", para luego rematar con un escueto "Ni idea".
El episodio añade turbulencia política al trasfondo institucional generado por la salida del senador brasileño Flávio Bolsonaro de la región, mientras se multiplican los interrogantes sobre la vinculación de funcionarios del gobierno argentino en la maniobra.