El canciller de Uruguay, Mario Lubetkin, descartó una mediación del presidente Yamandú Orsi en la crisis diplomática entre la Argentina y Brasil. Advirtió que las descalificaciones mutuas tensionan el Mercosur en un momento clave de acuerdos.
El Gobierno de Uruguay descartó de forma categórica asumir una mediación en el conflicto diplomático que atraviesan la Argentina y Brasil a raíz de los recurrentes cuestionamientos expresados por el presidente Javier Milei hacia su par brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva. Tras participar de un encuentro sobre la secretaría general de Naciones Unidas, el canciller uruguayo, Mario Lubetkin, señaló que el monitoreo de la situación es constante, pero ratificó que no habrá intervención directa por parte del mandatario Yamandú Orsi al tratarse de un "diálogo entre brasileros y argentinos". El funcionario subrayó que el momento exige una lógica de Estado enfocada en la construcción e integración, advirtiendo que los choques internos perjudican las negociaciones estratégicas que el bloque regional mantiene con la Unión Europea, el EFTA y mercados asiáticos.
La tensión internacional escaló nuevamente luego de que el jefe de Estado argentino reiterara en declaraciones periodísticas sus adjetivaciones calumniosas contra el mandatario brasileño, hecho que se produjo en simultáneo a la oficialización de la candidatura presidencial de Lula da Silva para competir por un cuarto mandato en las elecciones de octubre. El conflicto original se desencadenó durante un acto político en San Pablo junto a Flávio Bolsonaro, derivando en el llamado a consultas del embajador brasileño en Buenos Aires, Julio Bitelli, quien aún no ha retornado a la capital argentina pese a los intentos del canciller argentino, Pablo Quirno, por matizar las diferencias y descartar una ruptura formal de las relaciones bilaterales.