El Presidente presenciará este miércoles la etapa de ejecución de las maniobras tácticas entre las Fuerzas Armadas locales y tropas de operaciones especiales norteamericanas. El despliegue, autorizado por decreto, incluye el uso de blindados Stryker y se enmarca en la profundización de los acuerdos de defensa con la gestión de Donald Trump.
El presidente Javier Milei encabezará este miércoles una visita de fuerte impacto político y operativo a la provincia de Córdoba. El mandatario se trasladará al terreno para presenciar de primera mano la fase de ejecución del ejercicio militar conjunto combinado "Daga Atlántica", una iniciativa de adiestramiento bilateral de alta complejidad que involucra a las Fuerzas Armadas argentinas y a unidades de operaciones especiales de los Estados Unidos. La inspección presidencial se dará en un momento clave del despliegue, formalmente autorizado mediante el DNU 264/2026.
La comitiva oficial reflejará la relevancia que la Casa Rosada le otorga a este hito de cooperación internacional. Milei estará acompañado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el jefe de Gabinete, Manuel Adorni; y el ministro de Defensa, Carlos Presti. En el lugar también se prevé la participación del embajador de los Estados Unidos en la Argentina, Peter Lamelas, junto a la plana mayor de los comandos militares encargados de coordinar las maniobras en las áreas de ejercitación.
Tras concluir la fase previa de planeamiento estratégico, el operativo se encuentra actualmente en pleno desarrollo operativo en el terreno. Uno de los puntos metodológicos más destacados de las jornadas será el empleo de vehículos blindados Stryker, integrados de forma experimental dentro de las capacidades operativas que la Argentina negocia adquirir como parte del programa plurianual de modernización y reequipamiento de sus fuerzas terrestres.
El ejercicio "Daga Atlántica" cuenta con autorización legal para desarrollarse entre el 21 de abril y el 12 de junio en diversos puntos estratégicos del país: la Base Naval Puerto Belgrano, la Guarnición Militar Córdoba y la VII Brigada Aérea de Moreno. El despliegue de los Estados Unidos contempla hasta 50 efectivos altamente calificados, aeronaves de transporte, sistemas avanzados de comunicación, tecnología de visión nocturna, drones y equipamiento táctico de combate. Del lado argentino participan de forma coordinada unidades especializadas del Ejército, la Armada, la Fuerza Aérea y el Comando Conjunto de Operaciones Especiales.
No obstante, fuentes del sector confirmaron que el diseño original del ejercicio sufrió modificaciones logísticas de último momento. El Pentágono resolvió aplicar una reducción en el presupuesto asignado y en la cantidad de personal enviado a la región debido a la reorientación de recursos críticos motivada por la ofensiva militar contra el régimen iraní en Medio Oriente, un escenario que reconfiguró las prioridades inmediatas de Washington.
La presencia de Javier Milei en Córdoba consolida una doctrina de política exterior basada en el alineamiento militar directo con la administración norteamericana conducida por Donald Trump. Durante el primer tramo del año, el Ministerio de Defensa avanzó a paso firme en diversas agendas conjuntas. El propio decreto que dio luz verde a "Daga Atlántica" contempló también la realización del ejercicio naval PASSEX -ejecutado a fines de abril en la Zona Económica Exclusiva argentina junto al portaaviones USS Nimitz y el destructor USS Gridley-, enfocado en adiestramientos de defensa aérea y maniobras tácticas coordinadas.
Este relanzamiento de las relaciones de defensa se estructuró a partir de las reuniones bilaterales de alto nivel que el ministro Presti mantuvo en el Pentágono durante el mes de marzo. La agenda de mediano plazo prioriza el fortalecimiento de la vigilancia en el Atlántico Sur y la asimilación de nuevas tecnologías occidentales. Como correlato político de este entramado, el mandatario argentino asistió ese mismo mes a la cumbre "Escudo de las Américas" organizada por Donald Trump en Miami, sellando una estrategia de inserción global destinada a robustecer el sistema de defensa nacional a través de alianzas con socios estratégicos de Occidente.