En la Casa Rosada sostienen que el texto está "casi terminado" y que será remitido cuando cierre la revisión final. La mesa política buscará ordenar esta semana el poroteo, los nuevos pliegos judiciales y la secuencia de reformas pendientes.
El Gobierno ultima el proyecto de juicio por jurados y prepara su envío al Congreso. En el Ejecutivo sostienen que el texto está "casi terminado" y que será remitido apenas se complete la revisión final. La iniciativa ya pasó por el Ministerio de Justicia y ya la trabajan los equipos técnicos de la Secretaría de Legal y Técnica. "En breve sale", expresan en Nación.
En la Casa Rosada aseguran que hubo coordinación subterránea con la Corte Suprema sobre el texto. La reforma forma parte de la agenda que la mesa política tiene en carpeta desde hace varios meses y que quedó pendiente después del último paquete de proyectos enviados al Congreso, que incluyó el super-RIGI, la ley de lobby, ludopatía y cambios en alimentación saludable.
La versión original del proyecto ya había sido incorporada en la primera Ley Bases, pero luego fue retirada de la discusión parlamentaria.
Ese borrador establecía el juicio por jurados en el ámbito de la justicia federal para delitos con pena máxima en abstracto mayor a cinco años de prisión o reclusión. También preveía jurados de 12 miembros titulares, al menos dos suplentes, integración paritaria entre hombres y mujeres y un juez encargado de dirigir el debate.
En Balcarce 50 sostienen que lo más probable es que la mesa política vuelva a reunirse esta semana para ordenar poroteos y definir la secuencia de envío de nuevas reformas. En el oficialismo buscan destrabar la cantidad de iniciativas que ya tienen en Diputados y en el Senado, y evitar superposiciones en el calendario legislativo de junio.
Javier Milei y parte de su Gabinete camino a la Catedral Metropolitana de Buenos Aires para participar del Tedeum por el 25 de mayo (Foto: Presidencia).
El oficialismo apunta a una mega sesión en Diputados hacia fines de mes, con el Súper RIGI y la ley de lobby como ejes principales. En paralelo, en el Senado están reordenando el esquema de prioridades después de una sesión marcada por la aprobación de 74 pliegos judiciales, el acuerdo con holdouts, la postergación del paquete de propiedad privada y el aval a la candidatura de María Verónica Michelli, resistida por la Casa Rosada.
El Gobierno viene de celebrar la aprobación de los pliegos judiciales en la Cámara Alta y prepara nuevos envíos. En el Ejecutivo anticipan que la semana que viene remitirán al Senado otros 30 expedientes, vinculados principalmente a cargos civiles, comerciales y de familia, en línea con las tandas anteriores. El objetivo oficial es sostener el ritmo de cobertura de vacantes judiciales.
En la Casa Rosada siguen de cerca el plenario del Consejo de la Magistratura convocado para el miércoles. El temario incluye concursos para cubrir cargos en juzgados federales y cámaras sensibles: el Juzgado Federal N°2 de La Plata, el Juzgado Federal N°1 de Corrientes, seis juzgados federales con funciones de garantía en Santa Fe, Rafaela, Reconquista, Rosario, San Lorenzo y Venado Tuerto, cuatro vocalías en la Cámara Civil y Comercial Federal y dos cargos en la Sala I de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional Federal.
En despachos oficiales advierten que los expedientes más sensibles quedarán para más adelante. "Son los pliegos más complicados, que van a quedar para fin de año", sostienen en Nación. La discusión judicial quedó atravesada además por el caso Michelli.
En el Gobierno creen que Javier Milei no firmará la designación de la candidata a jueza del Tribunal Oral Federal 3 de La Plata, pese a que recibió acuerdo del Senado. En Balcarce 50 dan por descontado que el decreto quedará demorado y apuntan a que ese tribunal todavía requiere pasos administrativos para funcionar plenamente.
El proyecto de juicio por jurados se suma a una agenda judicial más amplia. La Casa Rosada también tiene cerca de enviar la reforma del Código Penal, que en el entorno de Karina Milei ya reconocen que saldrá con un alcance más amplio que el previsto en algunas versiones anteriores. En sectores del oficialismo admiten que será una discusión compleja. "Igual no se va a aprobar. Es imposible", advierten.
Verónica Michelli durante la audiencia pública en el Senado (Foto: Senado de la Nación).
La idea original era que la reforma penal ingresara por el Senado. En el Gobierno descartan, por ahora, avanzar con una comisión bicameral para acelerar su tratamiento, una alternativa que había circulado en las primeras conversaciones internas. El texto sigue bajo revisión por diferencias políticas y técnicas sobre el alcance final de los cambios.
En paralelo, el paquete de desregulación que impulsa Federico Sturzenegger viene retrasado. Incluye cambios en cabotaje, seguros, mercado inmobiliario y mercado de capitales, pero todavía sigue en revisión técnica. En Nación mantienen la intención de enviarlo durante junio, aunque admiten que no todos los capítulos tienen el mismo grado de avance.
También está demorada la reforma de Defensa de la Competencia. El texto en análisis apunta a modificar reglas sobre fusiones y adquisiciones, umbrales de notificación y criterios de intervención frente a posiciones dominantes. Es una de las iniciativas más sensibles para el sector privado y sigue bajo revisión antes de su envío formal.

El ministro del Interior mantuvo encuentros con las principales figuras del oficialismo local y avanzó en temas vinculados a la coordinación política y las economías regionales.