Los datos del Banco Central muestran que entre marzo y abril hubo un salto considerable de los plazos fijo UVA. Por qué conviene esta opción y lo que hay que evaluar en los próximos meses para constituirlo
Con el salto de la inflación de comienzos de año, los inversores se volcaron a un instrumento en particular para cubrirse. Los datos del informe monetario diario del Banco Central de la República Argentina (BCRA) muestran que se duplicaron las inversiones en plazo fijo UVA entre marzo y abril, siendo una tendencia que se mantuvo durante mayo. La pregunta ahora es si seguirá conviniendo en los próximos meses y de qué dependerá.
Esta opción financiera se ajusta todos los días según la Unidad de Valor Adquisitivo (UVA), que sigue el índice de precios. De esta forma, el ahorro mantiene su valor y no se ve afectado por la suba del costo de vida. Además, los bancos suman una tasa de interés sobre ese monto ajustado, lo que permite que el rendimiento final supere la inflación y el dinero no pierda poder de compra.
El cuadro de depósitos promedio mensual elaborado por el BCRA refleja cómo los ahorristas buscaron cobertura frente a la aceleración de los precios. El salto de esta alternativa superó ampliamente el ritmo de aumento de otras alternativas como cuentas de ahorro y plazos fijos tradicionales, que avanzaron mucho más lentamente. Entre marzo y abril de 2026, los depósitos en plazo fijo UVA pasaron de $568.526 millones a $1.030.533 millones, mientras que en mayo alcanzaron $1.488.983 millones. Este crecimiento no se observó en los meses previos, donde los valores permanecieron estables o en descenso.
Esta dinámica estuvo impulsada por el diferencial entre las tasas ofrecidas por los plazos fijos UVA y otros instrumentos del mercado. Nicolas Cappella, sales trader de IEB, explicó que el plazo fijo UVA paga mejor tasa que cualquier bono CER a 90 días. Según su análisis, los bonos CER cortos ofrecieron rendimientos negativos, mientras que los plazos fijos UVA se ubicaron entre UVA +1% y UVA +2 por ciento.
El rezago en el ajuste inflacionario permitió a los ahorristas obtener mayores rendimientos en el corto plazo.
"Los CER rinden negativo, porque con la emisión del BCRA para comprar dólares, ese excedente de pesos fue a parar a bonos en pesos. El mercado está volcado al carry trade y a devengar, confían en que en este semestre la oferta de dólares hace atractivo devengar tasa (aunque sea real negativa) antes que estar parado en dólares", sostuvo. Aunque, marcó que en el segundo semestre el escenario se vuelve menos favorable dado que se acaba la cosecha y merma un poco el flujo de dólares, por lo que habría que ver si estas tasas negativas se mantienen o no.
Cómo juega la inflación
El rezago en la actualización de los índices de inflación utilizados para el cálculo de los plazos fijos UVA también tuvo un efecto significativo. Guillermo Barbero, socio en First Corporate Finance Advisors, indicó que los índices de inflación presentan un retraso respecto al contexto actual. "Hoy estás aplicando índices del mes pasado para el devengamiento de los plazos fijos UVA, y el mes pasado la inflación fue alta (2,6% en abril). Hoy la tasa del plazo fijo tradicional es más baja y está bajando rápidamente, mientras que la inflación no. Estamos estimando para abril un 2,4% de inflación, están buscando una ventaja de algún punto de rendimiento en los plazos fijos UVA por estos meses", señaló Barbero.
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Es que la estructura del plazo fijo UVA permite que el ahorrista obtenga un rendimiento basado en la inflación pasada más un pequeño margen. Nicolas Guaia, CEO de Max Capital, sostuvo que "con los datos de inflación de marzo y abril, es esperable que haya crecimiento de este segmento". Al momento de constituir un plazo fijo UVA, el cálculo incluye la inflación del mes anterior, lo que genera una oportunidad temporal de obtener una renta positiva. "Hoy, por ejemplo, si uno hace un plazo fijo UVA, tiene 10 días de tasa de inflación de 2,6% más el margen", indicó Guaia.
Tasas negativas en bonos CER fortalecieron la opción de los depósitos ajustados por inflación.
El flujo de pesos excedentes, producto de la intervención del BCRA en el mercado de cambios, alimentó la demanda de instrumentos ajustados por inflación. La estacionalidad en el ingreso de divisas, asociada a la cosecha gruesa, sostuvo las expectativas de estabilidad cambiaria durante el primer semestre. Este contexto favoreció que los instrumentos atados a la inflación se convirtieran en el vehículo principal para quienes buscaron preservar el valor de sus ahorros.
A su vez, el contraste con el desempeño de los bonos CER cortos resalta el atractivo relativo del plazo fijo UVA. Mientras los bonos ajustados por CER a corto plazo ofrecieron tasas reales negativas, los plazos fijos UVA presentaron un rendimiento superior, al menos en el corto plazo, gracias al rezago en la actualización de los índices y el diferencial frente a las tasas nominales.
La conveniencia o no del plazo fijo UVA dependerá de dos factores. Por un lado de la evolución de los flujos de dólares y de las condiciones que imponga el mercado durante el segundo semestre ya que la finalización del período de mayor liquidación de divisas por parte del campo podría modificar el escenario actual. A su vez, se debe analizar cómo continúan corriendo los precios y su comparación con las tasas de los otros instrumentos. "Si la inflación desacelera y la tasa del tradicional se mantiene, se equiparan", comentó Guia.

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