El oficialismo destacó como positivo que el jefe de Gabinete no haya tenido cruces fuertes con la oposición y que haya podido exponer sobre la gestión.
El informe de gestión del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, fue una sesión más ordenada de lo que pronosticaban las apuestas, y en parte ese desarrollo condicionó la lectura final que cada sector hizo como balance: oficialismo y oposición terminaron conformes con el papel que jugaron.
Para el oficialismo, el ministro coordinador estuvo "sólido" y pudo contestar cada uno de los temas que están siendo investigados en la Justicia por presunto enriquecimiento ilícito.
"Adorni estuvo muy bien y el presidente se llevó la marca", resumió un ministro de Javier Milei.
El mismo funcionario se mostró sorprendido por la mesura con que la oposición dura abordó al jefe de Gabinete, cuando lo que esperaba era una verdadera "carnicería".
"No les dimos Alplax", bromeó el ministro, que hizo un balance positivo del desempeño de Adorni.
En el entorno del jefe de Gabinete también se mostraron conformes y destacaron el trabajo previo de sus equipos de comunicación y de gestión, que encabezan su mano derecha, Aimé "Meme" Vázquez, y el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt. La preparación absorbió buena parte de la dinámica interna de la Jefatura durante las últimas dos semanas y ralentizó otras áreas de trabajo.

El Gobierno busca ahora reactivar la gestión con anuncios y con una nueva secuencia administrativa y legislativa.
"Fueron dos semanas de pura práctica", confiaron fuentes cercanas al funcionario. La trastienda de la sesión estuvo marcada por una hoja de ruta que, aseguran en el oficialismo, se sostuvo casi sin cambios. La instrucción fue no confrontar en los primeros bloques de preguntas, mantener un tono institucional durante la exposición inicial y dejar la escalada para el tramo final, cuando llegara el turno del kirchnerismo.
Con la sesión superada, el Gobierno buscará ahora reactivar la gestión con anuncios y con una nueva secuencia administrativa y legislativa. No descartan convocar al gabinete este viernes para ordenar los próximos pasos y retomar los recortes en los ministerios que estaban previstos para fines de abril. En paralelo, el equipo de Adorni quiere volver a poner en marcha la coordinación política que había quedado relegada por la preparación del informe y redefinir prioridades para las próximas semanas.
Ese reordenamiento incluye también la estrategia parlamentaria. En el Ejecutivo admiten que tienen que poner en marcha el plan para abordar la reforma electoral y resolver cómo enviarán la reforma del Código Penal.
Lo mismo aplica para el impulso de pliegos judiciales y el "poroteo" de proyectos ya remitidos como Discapacidad, Salud Mental, Hojarasca y el paquete de propiedad privada.

La Justicia federal detectó que, durante el gobierno de Alberto Fernández, agencias cambiarias compraron dólares oficiales y los retiraron por ventanilla, perdiendo toda trazabilidad bancaria. Sospechan que los fondos alimentaron el mercado informal.