Politica Crisis interna

El kirchnerismo admite que el peronismo "no alcanza" para derrotar a Milei y propone un frente amplio para 2027

Carlos Bianco, mano derecha de Axel Kicillof, pidió construir una coalición "anti-Milei" que trascienda al núcleo duro. El funcionario reconoció que la base militante actual tiene un techo que les impide recuperar el poder sin aliados externos.

Lunes, 27 de Abril de 2026

En una sincera admisión sobre el presente electoral del oficialismo provincial, el ministro de Gobierno de Buenos Aires, Carlos Bianco, afirmó que el peronismo ya no cuenta con la fuerza suficiente para competir con chances reales de éxito de cara a 2027. Durante una conferencia de prensa, el funcionario kirchnerista planteó la necesidad de edificar un frente "anti-Milei" o "por la esperanza" que logre aglutinar a diversas fuerzas políticas, reconociendo que el "núcleo duro" del movimiento ha quedado relegado y con dificultades para expandirse hacia nuevos sectores del electorado.

La definición de Bianco no solo expone las limitaciones del peronismo en su configuración actual, sino que también establece una hoja de ruta centrada en la acumulación de volumen político por encima de las definiciones programáticas. "Después vemos cómo lo llamamos", deslizó el ministro, dejando en claro que la prioridad estratégica es evitar que la fuerza quede reducida a una expresión minoritaria frente al dominio de la agenda que hoy ejerce La Libertad Avanza. Esta convocatoria busca reconstruir una mayoría que, según sus propias palabras, hoy se encuentra atomizada y con un techo electoral muy marcado.

La urgencia por recuperar el control del Ejecutivo Nacional también quedó de manifiesto cuando Bianco fue consultado sobre un eventual indulto a Cristina Kirchner. El funcionario postergó cualquier discusión al respecto bajo la premisa de que "primero hay que poner un presidente peronista". Esta postura ha generado críticas incluso dentro de sectores aliados, al evidenciar un enfoque orientado casi exclusivamente a la conquista del poder antes que a la elaboración de una propuesta económica o social concreta que logre enamorar nuevamente al votante desencantado.

Con estas declaraciones, el ala liderada por Axel Kicillof parece blanquear el diagnóstico de que el peronismo tradicional ha perdido su capacidad de ser el eje vertebrador único de la oposición. La apuesta a un frente de "amplios límites" surge así como un movimiento defensivo y de supervivencia, en un escenario donde el kirchnerismo reconoce que, sin una apertura drástica hacia otras fuerzas, el camino hacia la Casa Rosada en 2027 se vuelve una meta inalcanzable.