Politica Supera a CFK y Macri

Milei domina la conversación política en redes y Adorni sorprende con el mejor "sentimiento" del oficialismo

Con casi 29,4 millones de menciones en un año, Javier Milei se consolidó como el principal ordenador del debate digital argentino: concentra volumen, agenda y picos de conversación. En un clima general de negatividad hacia la dirigencia, Manuel Adorni aparece como la figura con el promedio de sentimiento menos castigado.

Domingo, 8 de Febrero de 2026
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En las redes sociales, la política argentina parece haberse ordenado alrededor de un único centro de gravedad: Javier Milei. El presidente no sólo lidera el volumen de menciones, sino que además marca el ritmo de la agenda: mientras el oficialismo empuja medidas, declaraciones y gestos de alto impacto, el resto del sistema político reacciona, amplifica o intenta disputar el eje, pero casi siempre desde una posición orbital.

Los datos del último año describen una desigualdad difícil de disimular. Milei acumuló 29.369.100 menciones, muy por encima del resto del ecosistema. Cristina Fernández de Kirchner, segunda en el ranking, quedó lejos con 9.009.300. Más que una diferencia cuantitativa, el contraste sugiere una asimetría estructural: la conversación digital se organiza alrededor de una figura dominante, como si el debate público funcionara con lógica de "sistema solar".

Ese predominio no se explica sólo por la popularidad o el rechazo, sino por el tipo de gestión que se despliega: un oficialismo con impronta reformista tiende a producir conflicto, choque y polarización. En ese marco, la presencia de Milei se vuelve permanente, tanto en medios como en redes, con un flujo de episodios que reescribe la discusión semana a semana.

Los picos de conversación muestran cómo se activa esa dinámica. El primer gran salto se registró al inicio del gobierno, entre diciembre de 2023 y enero de 2024, en línea con el impacto del DNU 70/2023 (publicado el 20 de diciembre de 2023). Un segundo pico se ubicó entre febrero y marzo de 2025, con dos disparadores que alimentaron la discusión por carriles diferentes, pero convergentes: los dichos del Presidente en Davos -que reavivaron una disputa cultural- y el estallido del caso $LIBRA, que empujó la conversación hacia la credibilidad y la integridad, terreno donde las redes suelen ser más feroces.

Hubo, sin embargo, una excepción puntual al dominio presidencial: junio de 2025, con la detención de Cristina Kirchner, episodio que corrió el foco y le dio centralidad a la expresidenta por encima de Milei. Fue un desvío breve: el Presidente recuperó protagonismo rápidamente, sostenido por la producción constante de agenda desde el Ejecutivo y por la inercia propia del cargo.

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Hacia el cierre del período, entre diciembre de 2025 y enero de 2026, Milei volvió a crecer en menciones y reforzó su rol hegemónico en el debate digital. En ese tramo, se mezclaron eventos y escenarios -Davos, Jesús María, Derecha Fest- con una agenda áspera: críticas por los incendios en la Patagonia y el alineamiento externo con Donald Trump en el contexto de la crisis venezolana.

Un clima negativo general y un "rival" inesperado en sentimiento

Si el volumen confirma la centralidad de Milei, el análisis de "sentimiento" dibuja otro paisaje: la política en redes opera con saldo negativo para casi todos. Según el reporte citado (Monitor Digital), lo llamativo aparece en el tope del ranking: Manuel Adorni logra el mejor promedio de sentimiento, con -58 puntos NSR, por encima de Milei (-63). Detrás se ubican Patricia Bullrich (-67), Mauricio Macri (-67) y Cristina Kirchner (-69), seguidos por un bloque más castigado integrado por Alberto Fernández, Karina Milei, Axel Kicillof, Sergio Massa y José Luis Espert.

La lectura política que propone ese mapa es clara: Milei concentra poder de agenda, pero paga un costo de negatividad por su rol de decisor y confrontador. Adorni, en cambio, opera como un "fusible" institucional: absorbe conflictos cotidianos, explica medidas, enfrenta preguntas y sostiene un tono más administrativo, que amortigua el castigo relativo en la conversación digital.

En síntesis, las redes no sólo muestran quién domina el megáfono, sino también cómo se distribuye el costo reputacional del poder. Milei ocupa el centro del sistema; alrededor, el resto gravita. Y, en un clima áspero, el dato inesperado es que el vocero -más que el líder- aparece como el que menos pierde en el termómetro del humor digital.