El defensor perdió a su esposa y a sus dos hijos en la tragedia que sacudió al país caribeño en junio. A cuatro meses del devastador sismo, reveló cómo lo ayudó la fundación de la esposa de Messi, el regalo personal del capitán de la Selección y su profunda pérdida de interés por continuar su carrera profesional.
A cuatro meses de los terremotos que sacudieron a Venezuela y dejaron miles de víctimas, el dolor sigue intacto para el futbolista argentino Lucas Trejo. El defensor de Marítimo de La Guaira perdió a su esposa, Yanina Maranella, y a sus dos hijos, Aarón y Ainhoa, durante la catástrofe que enlutó al país caribeño en junio. En medio del proceso para procesar la tragedia, el jugador relató los dramáticos días posteriores al sismo y destacó el apoyo incondicional que recibió del entorno de Lionel Messi y del club Inter Miami.
"Estuvimos tres días al lado de un edificio, entre los escombros, con 40 grados de calor, sin luz. No había comida ni bebida", recordó Trejo en una entrevista con La Red, al describir los angustiantes momentos junto a un grupo de amigos mientras esperaban noticias de su familia.
En medio de la devastación y el desconcierto, la ayuda comenzó a llegar desde Miami. Según detalló el defensor, la primera en asistirlo fue Antonela Roccuzzo a través de su fundación: "Nos mandó todo lo que necesitábamos para armar un campamento, para que no nos faltara nada. Tuvimos internet. La verdad es que se hizo muy presente y es algo que yo no me voy a olvidar nunca".
El respaldo de la institución estadounidense se profundizó cuando Trejo logró trasladarse a Córdoba. En ese momento, allegados al club se presentaron con dos valijas repletas de ayuda. Una de ellas contenía donaciones y dinero recaudado por los propios trabajadores de la entidad para colaborar con el jugador, que se había quedado "literalmente sin nada".
La segunda maleta tenía un destinatario y un contenido muy particular: Lionel Messi. A pesar de encontrarse en plena competencia mundialista, el capitán de la Selección argentina le envió indumentaria propia. "Fue un gesto hermoso. Muchos te mandan mensajes, pero pocos hacen algo. Quiero resaltar eso", expresó con gratitud, asegurando que su gran deseo es poder viajar pronto para abrazar y agradecer personalmente a quienes lo contuvieron.
La magnitud de la pérdida transformó por completo la perspectiva de Trejo sobre su vida y su profesión. A cuatro meses del trágico sismo, el marcador central admitió que el fútbol pasó a un plano totalmente secundario y que ya no encuentra motivación para volver a pisar una cancha.
"Sin mi familia no vale la pena volver al fútbol, seguir jugando no está en mis prioridades, perdí totalmente las ganas", sentenció el deportista, reflejando el profundo vacío que dejó una tragedia que conmocionó tanto al ámbito deportivo como a la sociedad en general.