Policiales Un fallo que sienta precedente 

Condenaron a un hombre a 20 años de cárcel por abuso sexual con acceso carnal, aunque no hubo contacto físico

La víctima, una adolescente, estuvo sometida durante más de tres años a través de Instagram y WhatsApp.

Lunes, 27 de Abril de 2026
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La Justicia condenó a un hombre a 20 años de cárcel por abuso sexual con acceso carnal cometido sin contacto físico, a través de medios digitales. El fallo, dictado por el Tribunal en lo Criminal N° 4 de Morón, marcó un antes y un después en la interpretación de los delitos sexuales en la era digital.

El acusado, Orlando Tristán Novillo, ya estaba preso en un penal bonaerense cuando sometió a la víctima, una nena que tenía 12 años al momento de los hechos.

Durante más de tres años, la mantuvo bajo un dominio psicológico feroz, utilizando redes sociales, mensajería instantánea y videollamadas para manipularla, amenazarla y obligarla a realizar actos sexuales sobre su propio cuerpo.

Según la investigación, Novillo se hizo pasar por adolescente y utilizó identidades falsas en Instagram y WhatsApp para acercarse a la nena. El primer contacto se produjo en enero de 2020. Desde entonces, la sometió a un esquema de intimidación constante, amenazas de difusión de material íntimo y exigencias sexuales.

El fiscal de la causa, Claudio Oviedo, explicó: "El acusado fue quebrando la voluntad de la víctima a lo largo del tiempo, doblegándola con distintas y progresivas acciones. Así logró que siguiera sus instrucciones y cometiera los actos que él le pedía".

El tribunal, integrado por los jueces Carlos Roberto Torti, Rodolfo Castañares y Verónica Vanesa Gerez, entendió que el abuso sexual con acceso carnal no requiere necesariamente contacto físico.

El rol clave de una docente y la valentía de la víctima

El caso salió a la luz cuando la nena, después de años de sometimiento, confió en una docente y le contó lo que estaba viviendo. Esa intervención fue clave: "La docente no la juzgó, la orientó y junto a la familia pudieron hacer la denuncia", destacó el fiscal, y sumó: "El mensaje es claro: las víctimas no están solas. Es fundamental que los adultos estén atentos y acompañen".

La investigación reveló que Novillo no solo exigía imágenes y videos, sino que también extorsionó económicamente a la familia, obligando a la víctima a enviarle datos de tarjetas de crédito y débito. El perjuicio económico superó los $350.000, además de transferencias a billeteras virtuales.

Un fallo que marca un camino en la Justicia argentina

El TOC 4 de Morón consideró probado que la víctima estuvo "cautiva" en un verdadero cautiverio psicológico y digital durante más de tres años. En el celular del agresor, los peritos hallaron al menos 719 archivos con contenido de abuso sexual infantil.

Novillo fue condenado por abuso sexual con acceso carnal, producción y tenencia de imágenes de abuso infantil, promoción de la corrupción de menores, extorsión y defraudación mediante tarjetas de crédito.

El informe psicológico oficial concluyó que la adolescente tenía síntomas de trauma severo, baja autoestima y perturbaciones en el sueño.

El fiscal Oviedo insistió en la importancia de la denuncia y el acompañamiento: "Las instituciones educativas tienen protocolos y deben intervenir. Si la familia no actúa, los directivos están obligados a denunciar". Fuente: TN