Habían sido condenados a seis años de prisión en noviembre, pero seguían en libertad. Tras un planteo de Fiscalía, un tribunal ordenó su detención con prisión preventiva hasta que la sentencia quede firme.
Dos hermanos condenados por abusar sexualmente de una mujer con discapacidad fueron finalmente detenidos este lunes, luego de que un tribunal hiciera lugar a un planteo del Ministerio Público Fiscal y ordenara su prisión preventiva hasta que la condena quede firme.
Se trata de Daniel Fernando Robles (56) y Mauricio Eduardo Robles (46), quienes el pasado 28 de noviembre recibieron una pena de seis años de cárcel por la violación de una mujer que trabajaba como empleada doméstica en su casa. A pesar de la gravedad del delito y de la condena dictada, en ese momento no se les había impuesto prisión preventiva, por lo que permanecían en libertad.
Esa situación fue impugnada por la fiscal Valentina Bucciarelli, quien consideró que existía riesgo procesal y que correspondía que los condenados quedaran detenidos. El planteo fue analizado este lunes en una audiencia de Impugnación, donde un tribunal resolvió darle la razón a Fiscalía y ordenar la detención de ambos hermanos hasta que la sentencia quede firme. En la audiencia, el fiscal Fabricio Medici sostuvo la postura del Ministerio Público Fiscal y respaldó el pedido de prisión preventiva.
La causa fue investigada por la UFI ANIVI, de la fiscalía de la provincia de San Juan, y tuvo un recorrido judicial extenso. En septiembre del año pasado, el juez de Garantías Diego Manuel Sanz rechazó un pedido de sobreseimiento presentado por las defensas de los acusados y envió el caso a juicio. Los hermanos estaban acusados de haber abusado sexualmente durante más de un año de una mujer de 59 años que padece hipoacusia bilateral y un retraso mental moderado.
Según la denuncia, los abusos ocurrían cuando la víctima acudía al domicilio de los acusados para realizar tareas de limpieza. La mujer relató que era amenazada con no recibir el pago por su trabajo si no accedía a las exigencias sexuales. La defensa intentó desacreditar el testimonio señalando la ausencia de lesiones físicas, pero Fiscalía sostuvo que esa circunstancia no descartaba los hechos denunciados y aportó pericias psicológicas que reforzaron la acusación.
Finalmente, el juicio concluyó con la condena de ambos hermanos a seis años de prisión. Ahora, tras la resolución del tribunal de Impugnación, los condenados quedaron detenidos y deberán cumplir prisión preventiva mientras el fallo avanza hacia su firmeza, cerrando así una etapa que había generado fuerte cuestionamiento por la permanencia en libertad de los responsables.