Policiales En un viaje de compras

A un turista mendocino le robaron 3.000 dólares en Santiago de Chile y logró detener al ladrón

Ocurrió en Santiago cuando la víctima intentaba cambiar dólares. La maniobra terminó con una persecución, la detención del sospechoso y el descubrimiento de una banda dedicada a estafas a turistas.

Lunes, 26 de Enero de 2026


Un turista mendocino fue víctima de un robo por parte de un delincuente en plena ciudad de Santiago de Chile, y al percatarse del delito, persiguió al malviviente hasta que logró detenerlo con ayuda de varios transeúntes.

La víctima, de 23 años intentó cambiar dólares fuera del circuito formal y terminó siendo engañado por un grupo que simulaba operar como casa de cambio.

El hecho se produjo en una zona altamente transitada por turistas, en las inmediaciones del Paseo Ahumada, un punto habitual para el intercambio de divisas. Según el relato del propio damnificado a medios chilenos, fue abordado por personas que le ofrecieron un tipo de cambio más conveniente que el de los locales habilitados. La propuesta parecía simple y rápida, pero escondía una maniobra organizada.

Tras aceptar la oferta, el joven fue guiado por pasillos internos, galerías y escaleras hasta llegar a un espacio que aparentaba ser una oficina. Allí le solicitaron los billetes con la excusa de verificar su autenticidad. En cuestión de minutos, el dinero desapareció y uno de los involucrados huyó con el efectivo.

El monto sustraído rondaba los 3.000 dólares, dinero que el mendocino había llevado para comprar productos de electrónica, indumentaria y encargos familiares. Lejos de quedarse paralizado, reaccionó de inmediato y salió tras el sospechoso, iniciando una persecución que continuó hasta la vía pública.

La situación llamó la atención de transeúntes y permitió que el presunto estafador fuera reducido y entregado a las autoridades. Con la posterior intervención policial, se determinó que el detenido integraría una banda dedicada a estafas bajo la modalidad de falsas casas de cambio, una práctica que suele tener como blanco a turistas extranjeros.