Lo convocó ATE para el viernes 6. El paro "a la japonesa" afectará la atención comercial, despacho de equipaje y pistas.
La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) anunció un paro para este viernes 6 de noviembre que afectará a más de 27 aeropuertos de Argentina, incluido El Plumerillo de Mendoza. La medida de fuerza responde a reclamos salariales, laborales y de seguridad aeroportuaria, y podría generar importantes complicaciones en los vuelos durante una semana marcada por la llegada del papa León XIV al país.
La protesta tendrá como principales escenarios al Aeropuerto Internacional de Ezeiza y al Aeroparque Jorge Newbery, en Buenos Aires. Sin embargo, sus consecuencias podrían extenderse al resto de las terminales aéreas nacionales, debido a la conexión entre las diferentes rutas comerciales.
Desde el gremio anticiparon que únicamente estarán garantizados los vuelos sanitarios, humanitarios, oficiales y aquellos destinados al traslado de órganos, mientras que las operaciones comerciales podrían enfrentar demoras, reprogramaciones o cancelaciones.
ATE anunció que implementará una modalidad de protesta denominada "paro a la japonesa", que consiste en intensificar las tareas de fiscalización y aplicar estrictamente los procedimientos establecidos.
En Aeroparque y Ezeiza, los trabajadores realizarán controles reforzados y cumplirán sus funciones bajo la modalidad de trabajo a reglamento, lo que podría ralentizar las operaciones.
En las terminales provinciales, como el Aeropuerto Internacional Gobernador Francisco Gabrielli, conocido como El Plumerillo, la medida incluirá retención de tareas en diferentes sectores operativos.
Entre los servicios que podrían verse afectados se encuentran la atención comercial, el despacho de equipajes y las actividades vinculadas con las pistas de despegue y aterrizaje.
El impacto dependerá de la adhesión de los trabajadores y de las medidas que adopten las compañías aéreas para reorganizar sus operaciones.
La medida de fuerza involucra a trabajadores de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) y del Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos (ORSNA).
Se trata del segundo paro convocado por ATE en los últimos dos meses, en medio de un conflicto que combina cuestionamientos a las condiciones laborales con denuncias por la situación de la infraestructura de seguridad.
Desde el sindicato sostienen que la falta de inversión en la ANAC afecta el funcionamiento de servicios esenciales, entre ellos los equipos de bomberos, búsqueda y salvamento y otras áreas operativas.
También denunciaron la falta de ambulancias, autobombas y equipamiento necesario para garantizar condiciones adecuadas de seguridad en las terminales aéreas.
A estos planteos se suman los reclamos salariales. ATE cuestionó el congelamiento de los ingresos y aseguró que los trabajadores llevan tres años sin una convocatoria a negociaciones paritarias.
El gremio responsabilizó al Gobierno nacional por la falta de respuestas y advirtió que la situación afecta tanto las condiciones de trabajo como la prestación de los servicios aeroportuarios.
La protesta se desarrollará en un momento de especial movimiento turístico y religioso, debido a los preparativos para la visita del papa León XIV a la Argentina.
Se espera una importante movilización de personas hacia los lugares donde se realizarán las actividades del pontífice, por lo que cualquier alteración en el funcionamiento de los aeropuertos podría complicar los traslados.
En este contexto, las aerolíneas podrían modificar sus cronogramas para reducir las consecuencias de la medida sindical.
Por el momento, el alcance definitivo de las cancelaciones y reprogramaciones dependerá de cómo se implemente el paro y de la respuesta de cada compañía.
Ante este escenario, se recomienda a los pasajeros que tengan previsto viajar el viernes 6 de noviembre verificar el estado de sus vuelos directamente con las aerolíneas antes de dirigirse al aeropuerto.