El Gobierno provincial rectificó los valores de las sanciones por infracciones al arbolado público. Las multas dependen de la gravedad de la falta, la especie y la antigüedad del ejemplar, y alcanzan a municipios, empresas de servicios y frentistas.
El Gobierno de Mendoza ha actualizado las multas por daños al arbolado público, con sanciones que pueden alcanzar los $9 millones por ejemplar afectado. Esta modificación, publicada en el Boletín Oficial, corrige errores detectados en las tablas de penalidades aprobadas previamente. La Resolución 8402771 de la Dirección de Biodiversidad y Ecoparque oficializa la medida, que aplica a municipios, empresas de servicios públicos y frentistas.
Los montos de las multas se basan en unidades fiscales (UF), donde cada UF equivale a $600. La sanción máxima de 15.000 UF se traduce en $9 millones. El cálculo considera la gravedad de la infracción, la especie del árbol (álamos de bajo valor, fresnos de valor medio y plátanos de alto valor) y su antigüedad o diámetro de copa. Se establecen cuatro categorías de edad/tamaño: de 1 a 9 años o hasta 3 metros de copa; de 10 a 19 años o hasta 6 metros; de 20 a 29 años o hasta 10 metros; y más de 30 años o más de 10 metros de copa.
Para los municipios, las multas por infracciones leves en álamos jóvenes inician en $120.000, pudiendo llegar a $5.040.600 por faltas muy graves en ejemplares de más de 30 años. En el caso de los fresnos, varían de $180.000 a $6.480.600. Los plátanos son los que conllevan las multas más altas, alcanzando los $9 millones por infracciones muy graves en árboles de gran tamaño.
Las empresas de servicios públicos enfrentarán multas equivalentes al 75% de las impuestas a los municipios, por ejemplo, hasta $6.750.000 por daños a un plátano de más de 30 años. Los frentistas también están sujetos a este régimen, con sanciones máximas de hasta $5.040.600 para álamos, $6.480.600 para fresnos y $9 millones para plátanos en casos de infracciones graves.
La rectificación de los valores se realizó a pedido del Departamento de Forestación para corregir inconsistencias en la resolución anterior, asegurando así una escala de penalidades adecuada a las características del árbol afectado y la gravedad de cada infracción.