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Síndrome del corazón roto: qué es el Takotsubo, la afección cardíaca vinculada al estrés emocional extremo

La doctora Alejandra Torres explicó en una entrevista los alcances de esta enfermedad.

Jueves, 4 de Junio de 2026

El denominado "síndrome del corazón roto", conocido médicamente como síndrome de Takotsubo, es una afección cardíaca que puede desencadenarse tras una situación de estrés emocional intenso, como la pérdida de un ser querido, una separación o un evento traumático. Aunque sus síntomas son similares a los de un infarto, presenta características particulares que permiten diferenciarlo.

La neuróloga Alejandra Torres explicó en MNews Radio que existe una conexión directa entre el cerebro y el corazón, por lo que las emociones pueden generar efectos físicos concretos en el organismo.

Según detalló la especialista, el síndrome de Takotsubo se produce cuando determinadas estructuras cerebrales interpretan una situación como una amenaza extrema y desencadenan una liberación masiva de catecolaminas, principalmente adrenalina. Esa descarga genera alteraciones temporales en el funcionamiento del corazón.

"Lo que pasa en tu cerebro se siente en el corazón", destacó Torres.

Los pacientes suelen presentar dolor intenso en el pecho, sensación de falta de aire y otros síntomas prácticamente idénticos a los de un infarto agudo de miocardio. Incluso los estudios iniciales pueden mostrar alteraciones cardíacas y elevación de enzimas relacionadas con el daño del músculo cardíaco.

Sin embargo, a diferencia de un infarto tradicional, en el síndrome de Takotsubo no existe una obstrucción de las arterias coronarias. La afección provoca una contracción anormal del corazón que adopta una forma similar a una vasija japonesa utilizada para capturar pulpos, de allí el origen de su nombre.

La especialista señaló que las mujeres en etapa de menopausia o perimenopausia constituyen uno de los grupos con mayor predisposición a desarrollar este cuadro, debido a cambios hormonales que afectan el sistema cardiovascular.

"El paciente siente que se está infartando", remarcó la neuróloga.

Para confirmar el diagnóstico es necesario realizar estudios específicos que permitan descartar un infarto convencional. En muchos casos, los pacientes requieren internación y monitoreo médico hasta determinar el origen de los síntomas.

Una de las características distintivas del síndrome es que, con el paso de las semanas, el corazón suele recuperar su funcionamiento normal sin dejar secuelas permanentes.

Durante la entrevista, Torres también destacó la importancia de prestar atención a las señales del cuerpo y consultar ante síntomas persistentes de estrés, agotamiento, ansiedad o alteraciones emocionales que afecten la calidad de vida.

"Hay que escuchar el cuerpo", enfatizó.

La especialista explicó que la salud mental y la salud física están estrechamente relacionadas y advirtió sobre la tendencia a normalizar situaciones de cansancio extremo, pensamientos recurrentes o dificultades para concentrarse.

Además, recomendó incorporar herramientas para reducir los niveles de estrés, entre ellas el mindfulness o conciencia plena, una práctica respaldada por estudios científicos que favorece el bienestar cerebral y emocional.

"Somos seres emocionales. No somos seres racionales; es a través de la razón que justificamos nuestras emociones", concluyó.

Los especialistas coinciden en que reconocer las emociones, desarrollar resiliencia y buscar ayuda profesional cuando sea necesario son factores fundamentales para prevenir complicaciones derivadas del estrés crónico y proteger tanto la salud mental como la cardiovascular.