En un informe realizado por las pasantes de la Universidad Maza realizaron una recorrida por el centro mendocino y detectaron el faltante. La palabra de un gasista
Con la llegada del frío aumenta el uso de sistemas de calefacción y también el riesgo de intoxicaciones con monóxido de carbono. Las pasantes de Mnews Radio, Betsabé Robledo y Antonella Lara, consultaron a varios especialistas que remarcaron la importancia de la prevención y explican cómo actuar ante una emergencia.
El monóxido de carbono (CO), conocido como el "asesino silencioso", es un gas altamente tóxico que tiene una característica que lo vuelve especialmente peligroso: no tiene olor, color ni sabor. Esto significa que una persona puede estar respirándolo sin advertir su presencia.
El gas se genera por una mala combustión en artefactos como estufas, calefones, termotanques, braseros o incluso mediante prácticas peligrosas como utilizar hornallas y hornos para calefaccionar ambientes.
En Mendoza, los casos mostraron un aumento en los últimos años. Según distintos reportes epidemiológicos difundidos hasta mayo de 2026, durante los primeros meses del año se registraron alrededor de 20 casos confirmados, mientras que en 2025 se notificaron 38 casos y cinco víctimas fatales. Durante 2024 se habían registrado 18 casos y tres fallecimientos.
Especialistas señalan que uno de los factores que podría influir en este incremento es el adelantamiento de las bajas temperaturas y el uso más frecuente de sistemas de calefacción dentro de los hogares.
Para profundizar sobre medidas preventivas y el uso de detectores, este medio entrevistó a Esteban Mercado, gasista matriculado de primera categoría (Mat. 32864), quien destacó la importancia de incorporar herramientas de seguridad adicionales dentro de las viviendas.
"Es muy importante contar con un detector de monóxido. Es aportarle a la vivienda una herramienta más de seguridad", explicó.
Uno de los principales problemas es que los síntomas iniciales pueden confundirse con una gripe o un malestar común. Entre los signos más frecuentes aparecen dolor de cabeza, mareos, náuseas, debilidad, somnolencia, vómitos y confusión. En situaciones más severas la exposición prolongada puede provocar pérdida del conocimiento y afectar órganos vitales como el cerebro y el corazón.
El especialista explicó que la correcta ubicación del detector es fundamental para garantizar su funcionamiento.
"Habitualmente, eso se debe colocar en pasillos hacia dormitorios, en dormitorios o living; es decir, en lugares donde uno descansa mayormente", señaló Mercado.
También detalló que la instalación debe realizarse correctamente: "La instalación óptima es colocarlo sobre la pared a una distancia desde el suelo hacia arriba de aproximadamente 1,50 metros", explicó.
Además, advirtió que existen errores frecuentes al momento de colocarlos.
"No se recomienda colocarlo cerca de estufas porque puede provocar falsas alarmas. Tampoco donde haya corrientes de aire, como cerca de ventanas o ventiladores", agregó.
Actualmente existen distintos modelos disponibles en el mercado. Los más básicos funcionan con pilas y tienen precios aproximados entre los 16 mil y 30 mil pesos. Los modelos con pantalla digital pueden encontrarse entre 40 mil y 75 mil pesos, mientras que los detectores más completos -que además permiten detectar fugas de gas- pueden alcanzar valores superiores a los 85 mil pesos y llegar hasta los 215 mil.
Los especialistas recuerdan que también es fundamental revisar periódicamente los artefactos de calefacción mediante un gasista matriculado y evitar prácticas riesgosas dentro del hogar.
Ante una sospecha de intoxicación o si se activa un detector, las recomendaciones son claras: abrir puertas y ventanas para ventilar el ambiente, cortar el suministro de gas si es posible, evacuar inmediatamente el lugar y solicitar asistencia médica.
La prevención continúa siendo una de las principales herramientas frente a un enemigo que no puede verse ni percibirse, pero que puede actuar silenciosamente dentro de cualquier hogar.

El adelantamiento del frío aceleró los incidentes domésticos en la provincia de Mendoza que, a la fecha, registra 20 intoxicaciones con monóxido de carbono.