Economía & Negocios Reforma Tributaria

El FMI pidió ampliar Ganancias y reformar el Monotributo: las claves del informe

El organismo publicó una serie de sugerencias para la economía argentina. Pidió una reforma fiscal integral que elimine distorsiones y mejore los ingresos del Estado.

Miercoles, 27 de Mayo de 2026

El Fondo Monetario Internacional volvió a poner la lupa sobre la economía argentina y, además del informe técnico ligado a la segunda revisión del acuerdo con el país, difundió un documento con proyecciones y sugerencias de mediano plazo. Entre las principales recomendaciones, el organismo planteó ampliar la cantidad de trabajadores que pagan Impuesto a las Ganancias y avanzar en una transformación profunda del Monotributo para acercarlo al régimen general.

El informe forma parte del denominado "Artículo IV", una evaluación periódica que el FMI realiza sobre sus países miembros para monitorear sus políticas económicas. En el caso argentino, este análisis no se llevaba adelante desde 2022 debido a las negociaciones por nuevos programas financieros. Ahora, el organismo retomó esas auditorías con una serie de observaciones y propuestas vinculadas al esquema fiscal.

En el documento, el FMI sostuvo que el Gobierno de Javier Milei debería avanzar hacia una reforma tributaria más amplia antes de fin de año. Según las estimaciones del organismo que conduce Kristalina Georgieva, una reestructuración integral del sistema impositivo podría aportar ingresos equivalentes al 3,3% del PBI, de los cuales una parte importante quedaría en manos de las provincias.

Entre los puntos principales, el FMI propuso reducir el llamado "gasto tributario", es decir, los beneficios fiscales y regímenes especiales que reducen la recaudación. Allí puso el foco en el IVA, el Monotributo y distintos esquemas preferenciales. También sugirió simplificar alícuotas y revisar exenciones para mejorar los ingresos del Estado.

Otro de los ejes centrales fue el Impuesto a las Ganancias. El organismo remarcó que la Argentina recauda menos que otros países de la región y muy por debajo de los niveles promedio de la OCDE. En ese sentido, cuestionó los cambios implementados en 2023, que dejaron a menos del 1% de los trabajadores formales alcanzados por el tributo. Aunque parte de esas modificaciones se corrigieron en 2024, el FMI consideró que el piso sigue siendo demasiado alto y recomendó que al menos el 20% de los trabajadores vuelvan a tributar, como ocurría en 2019.

En relación al Monotributo, el organismo reconoció que el sistema facilita la formalización y simplifica trámites, pero advirtió que genera una presión impositiva mucho menor que el régimen general. Según el informe, esto provoca fragmentación empresarial y desalienta el crecimiento de muchas actividades. Por eso, sugirió reducir los saltos entre categorías y acercar gradualmente las cargas tributarias y previsionales al sistema tradicional.

Además, el FMI propuso simplificar el impuesto a las sociedades. Aunque reconoció que la alícuota máxima en Argentina es elevada en comparación con el promedio internacional, señaló que la estructura progresiva actual fomenta maniobras de evasión. Entre las alternativas, mencionó la posibilidad de establecer un impuesto mínimo basado en la facturación y avanzar hacia un esquema más uniforme.

El documento también incluyó recomendaciones sobre impuestos especiales aplicados al tabaco, alcohol, combustibles y bebidas azucaradas. Según el organismo, actualizar estos tributos y simplificar su estructura permitiría incrementar la recaudación y corregir distorsiones vinculadas al consumo.

A cambio de estas reformas, el FMI consideró que el Gobierno tendría margen para eliminar impuestos que considera "distorsivos", especialmente las retenciones a las exportaciones y el impuesto a los débitos y créditos bancarios. En esa línea, destacó la intención ya manifestada por el ministro de Economía, Luis Caputo, de avanzar con una reducción gradual de los derechos de exportación.

Según los cálculos del organismo, una baja en las retenciones podría impulsar las exportaciones agrícolas, aumentar el ingreso de divisas y generar un efecto positivo sobre la actividad económica. Incluso estimó que la eliminación de estos tributos podría incrementar en torno al 10% las exportaciones de cereales y oleaginosas y sumar unos US$5000 millones anuales al ingreso de dólares del país.