El aumento constante de los combustibles líquidos volvió a poner al GNC en el centro de la escena.
El aumento constante de los combustibles líquidos volvió a poner al GNC en el centro de la escena. En Mendoza, cada vez más automovilistas deciden convertir sus vehículos a gas natural comprimido ante la diferencia de precio con la nafta súper y premium.
Según explicó Hugo Lami, la demanda de conversiones creció fuertemente en los últimos meses y el sector atraviesa un momento de recuperación impulsado por el ahorro económico y los avances tecnológicos del sistema.
El GNC vuelve a ganar terreno frente a la nafta
Durante una entrevista radial, Hugo Lami señaló que el GNC atravesó distintas etapas en Argentina y que, tras varios años de incertidumbre, los usuarios volvieron a confiar en esta alternativa.
"El diferencial de precio es muy importante y la tecnología del GNC cambió sustancialmente", explicó.
Además, remarcó que la evolución del sistema acompañó el desarrollo de la industria automotriz, con equipos más modernos, seguros y eficientes.
Actualmente, muchos usuarios eligen instalar el equipo en talleres especializados, incluso en vehículos 0 km, aunque algunas terminales automotrices ya ofrecen modelos preparados de fábrica para funcionar con GNC.
De acuerdo con Lami, un equipo de quinta o sexta generación instalado cuesta alrededor de 1.700.000 pesos.
Sin embargo, destacó que existen opciones de financiación de hasta 12 o 18 cuotas y que la amortización del gasto puede lograrse rápidamente gracias al ahorro diario en combustible.
"El equivalente a 10 litros de nafta premium cuesta cerca de 23 mil pesos, mientras que en GNC ronda los 7800 pesos", detalló.
Según explicó, para vehículos que trabajan muchas horas por día, como taxis o autos utilizados para viajes, el ahorro mensual puede superar el millón de pesos.
Uno de los temas centrales abordados fue la modificación en las regulaciones vinculadas a las válvulas de seguridad de los equipos de GNC.
Lami aclaró que el Gobierno nacional no eliminó los controles, sino la obligación automática de reemplazar válvulas cada cinco años en determinados casos.
Explicó que las válvulas modernas cuentan actualmente con cuatro dispositivos de seguridad y que, si superan correctamente las pruebas técnicas realizadas en los centros de revisión, podrán continuar utilizándose.
"No se eliminó la seguridad. Lo que cambia es que ahora el reemplazo dependerá del resultado de los controles técnicos", afirmó.
También indicó que, en caso de detectarse fallas o anomalías, las válvulas serán retiradas definitivamente de circulación.
Desde la Cámara Argentina de Productores de Equipos de Gas remarcaron que los sistemas actuales son mucho más seguros y avanzados que los utilizados décadas atrás.
Las nuevas válvulas incorporan mecanismos similares a los estándares de seguridad de los vehículos modernos, como sistemas de control y protección reforzada.
"El GNC acompañó el proceso automotriz en perfecto paralelismo", sostuvo Lami.
El contexto económico y las subas en los combustibles tradicionales generaron un renovado interés por alternativas más económicas para circular.
En Mendoza, talleres especializados comenzaron a registrar un incremento en las consultas y conversiones de vehículos particulares y utilitarios.
Desde el sector aseguran que la combinación entre ahorro, financiación y mejoras tecnológicas posiciona nuevamente al GNC como una de las opciones más elegidas por quienes buscan reducir gastos sin resignar movilidad.