El desarrollo de Marco Agustín Secchi, un joven salteño de 29 años que creó un innovador sistema constructivo magnetizable
Un cuchillo de cocina, un martillo y hasta una pala pegados a la pared sin tornillos ni perforaciones. Lo que parece un truco de magia es en realidad el desarrollo de Marco Agustín Secchi, un joven salteño de 29 años que creó un innovador sistema constructivo magnetizable capaz de transformar las paredes tradicionales en superficies interactivas.
El invento, llamado Ironplac, permite fijar objetos mediante magnetismo de alta potencia sin necesidad de agujerear las paredes. El proyecto ya cuenta con pruebas piloto, instalaciones reales y busca inversiones para escalar su producción.
El desarrollo creado por Marco Secchi se aplica en revestimientos, cementos y placas para obra húmeda y obra seca. El material incorpora cargas minerales y ferrosas que otorgan propiedades magnetizables a las paredes.
De esta manera, cualquier objeto que tenga un imán adherido puede colocarse y desplazarse sobre la superficie sin necesidad de clavos, tarugos o tornillos.
"Hoy las paredes no son funcionales. Este desarrollo permite colgar objetos sin arruinar la estética", explicó el joven inventor.
Según detalló, el cemento magnetizable se utiliza como un revoque fino tradicional. La mezcla se prepara con agua y se aplica sobre la pared durante la etapa final de la obra.
Además, aclaró que el sistema "es 100% pasivo" y no emite campos magnéticos.
La pasión de Marco por los objetos y los materiales comenzó desde chico. El joven recordó que pasaba horas desarmando electrodomésticos para entender cómo funcionaban.
Criado en un entorno vinculado a la ciencia y la salud -su padre es cardiólogo y su madre nutricionista-, encontró en la escuela técnica un espacio ideal para desarrollar su curiosidad.
Tras pasar por carreras como Arquitectura, Ingeniería, Electrónica y Biomedicina, finalmente eligió Diseño Industrial, una disciplina que combinaba creatividad, tecnología y resolución de problemas cotidianos.
"Mi recorrido se construyó a partir de probar, equivocarme, aprender y volver a intentar", aseguró.
El nacimiento de Ironplac surgió de una duda simple: ¿por qué hay que perforar una pared cada vez que se quiere colgar algo?
Esa inquietud llevó a Marco a comenzar pruebas en su propia casa con el objetivo de desarrollar "paredes interactivas" que permitieran reorganizar objetos de manera rápida y sin dañar las superficies.
Los resultados sorprendieron incluso en redes sociales. A través de videos publicados en Instagram, el joven muestra cuchillos, herramientas y cuadros "flotando" sobre las paredes gracias al sistema magnético.
Hasta el momento, Ironplac ya logró sostener objetos pequeños y medianos como tablas, paneles, martillos y herramientas de trabajo.
Propiedad intelectual y búsqueda de inversiones
Por cuestiones vinculadas a la propiedad intelectual, Marco evita revelar la fórmula exacta de Ironplac. El sistema ya cuenta con antecedentes registrados a su nombre y actualmente avanza en presentaciones internacionales de patente mediante el sistema PCT.
El inventor explicó que el proyecto todavía no se comercializa, aunque ya posee prototipos funcionales y validaciones prácticas en obras reales.
"Ahora estoy en la etapa de buscar colaboradores y empresas interesadas en el desarrollo", indicó.
El principal desafío actual es conseguir financiamiento para escalar la producción y lanzar las primeras unidades al mercado.
Marco Secchi imagina que las paredes magnéticas podrían utilizarse en hogares, oficinas, escuelas, talleres, jardines infantiles y laboratorios.
El objetivo es transformar las superficies tradicionales en espacios dinámicos que faciliten las tareas cotidianas y permitan reorganizar objetos sin obras ni modificaciones permanentes.
"Más que una solución cerrada, el sistema está pensado como una plataforma constructiva capaz de evolucionar e integrarse a distintos materiales", concluyó el joven inventor salteño.