La familia prepara acciones legales contra el médico y el hospital tras descubrir que las pruebas citadas para cesar la reanimación no existían al momento de la decisión
Un bebé de 18 meses fue declarado muerto en un hospital de Arizona, pero más de cinco horas después, un empleado forense lo encontró con vida en la morgue del centro médico.
Ocho meses después del episodio que conmocionó a Estados Unidos, la madre del menor rompió el silencio, cuestionó la actuación del médico que ordenó cesar la reanimación y formuló una pregunta que resume su reclamo: "¿Qué hizo que mi hijo no valiera la pena salvarlo?"
Alexus Fiordilino, de 30 años, relató a NBC News lo que vivió el 8 de febrero de 2026 -domingo del Super Bowl- en el Mercy Gilbert Medical Center, en la localidad de Gilbert.
Su hijo Vincent había sido hallado boca abajo en la piscina familiar durante una reunión en su casa.
Un familiar le practicó reanimación cardiopulmonar (RCP) antes de que los servicios de emergencia lo trasladaran al hospital.
En la sala de urgencias, un equipo liderado por el Dr. Aryan Toosi trabajó durante 18 minutos para reanimar a Vincent. "Parece mucho tiempo, pero en retrospectiva realmente no lo fue", dijo Fiordilino en declaraciones recogidas por la filial local.
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A las 6:13 p.m., según el informe policial obtenido por KPNX, Toosi se acercó a los padres con un mensaje desalentador.
"Mientras no haya objeciones, me gustaría declarar la hora de la muerte", les dijo el médico, tal como consta en el documento. Siete minutos después, a las 6:20 p.m., pronunció oficialmente el deceso del niño y pidió un momento de silencio.
Fiordilino contó que el doctor le transmitió que cualquier esfuerzo adicional sería inútil. "Me dijo que tendría daño cerebral y que sus órganos simplemente no serían suficientes para la vida", evocó la madre.
"Como madre, no querés escuchar eso. No quería que sufriera. Parecía que habían hecho todo lo que podían. Y entonces él lo dio por terminado", afirmó a NBC News.
Lo que ocurrió en los minutos siguientes reveló una cadena de señales ignoradas. Un agente de policía presente en la sala de emergencias intentó comunicar que Vincent todavía tenía pulso, según la reconstrucción de 12 News a partir de videos de cámaras corporales. La respuesta del Dr. Toosi fue tajante: "Fui a la facultad de medicina por una razón".
Al abrazar a su hijo para despedirse, Fiordilino creyó percibir que aún respiraba. "Voy a abrazarlo y siento una liberación de aire. Así que pienso: 'Vaya, espera un minuto'", contó. Pero, una vez más, la preocupación fue descartada por el personal del hospital.
A las 7:18 p.m., un detective observó "otro jadeo audible" mientras el equipo preparaba el traslado del cuerpo a la sala fría, el espacio que funciona como morgue dentro del hospital y cuya temperatura oscila entre 2 y 4 ? (36 y 39 ?).
Una enfermera atribuyó esos movimientos a "respiración agonal" provocada por las compresiones y el oxígeno administrado, de acuerdo con el reporte policial.
Una hora más tarde, el mismo detective regresó a fotografiar el cuerpo y notó que las señales persistían. A las 7:23 p.m., la puerta del recinto fue cerrada con el niño adentro. "Lo peor es que se sentía muy frío. Esperaba que estuviera un poco más caliente. Pero estaba helado", señaló Fiordilino.
A las 11:52 p.m., más de cinco horas después, un equipo del médico forense llegó al hospital para retirar el cuerpo. Al abrir la morgue, el transportista comprobó que Vincent seguía con vida. La familia fue notificada de inmediato y el niño fue trasladado por aire al Phoenix Children's Hospital.
"Mi esposo y yo gritamos de alivio. Lloramos. Pasar de escuchar que se fue a enterarte de que no se fue es un sentimiento inexplicable", narró Fiordilino a NBC News. "Es inimaginable. Nadie merece eso, y no es justo. Y lo encontraron allí solo", añadió en su entrevista con el medio local.
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Cuando volvió a ver a su hijo en la unidad de cuidados intensivos pediátricos, el panorama era desolador. "Parecía un bebé diferente. Es algo que espero que ningún otro padre tenga que vivir", expresó.
John Brewer, abogado de la familia, aseguró que planea presentar una queja formal contra Toosi y el hospital.
Una revisión de los registros médicos de Vincent reveló, según afirmó, que los resultados de pruebas críticas que el doctor citó para justificar el fin de la reanimación no se completaron sino hasta después de que se diera por terminado el procedimiento.
"Los padres se vieron obligados a decidir si seguían intentando revivir a su hijo, y el médico les proporcionó información falsa. Eso va más allá de una negligencia consciente hacia la vida humana", aseguró Brewer a NBC News.
En entrevista con 12 News, el abogado fue aún más contundente: "La estela de destrucción causada por la decisión gravemente negligente e imprudente del doctor Toosi destruyó muchas vidas".
La oficina de Brewer entregó la documentación al Departamento de Policía de Gilbert, que remitió el caso a la oficina del fiscal general de Arizona. La policía sostuvo que su pesquisa no estableció causa probable de conducta criminal por parte del personal médico.
Hasta el 24 de octubre, la fiscalía general no había decidido si aceptaría la derivación para revisarla, informó The Arizona Republic.
Consultada sobre el estado actual de su hijo, Fiordilino respondió con cautela: "Está mejorando". Pero Brewer ofreció un cuadro más preciso: "Vincent tiene una lesión cerebral grave. No puede tragar. Tiene convulsiones. No puede sentarse solo ni gatear".
"Nunca volverá a ser igual", dijo la madre.
El niño se encuentra en casa con su familia, pero su recuperación plantea desafíos de largo plazo.
El caso también puso bajo escrutinio a los padres. El Departamento de Policía de Gilbert recomendó imputar abuso infantil a Alexus y su esposo, Angelo Fiordilino, por haber perdido de vista al menor durante la reunión.
"Ambos admitieron haber fumado marihuana la mañana del ahogamiento", indica el informe policial.
La fiscal del condado de Maricopa, Rachel Mitchell, anunció en julio que la pareja no enfrentaría acciones penales.
Scott Holden, representante legal de Toosi, emitió un pronunciamiento en el que evitó abordar las acusaciones. "Los pensamientos del Dr. Toosi están con el joven paciente y su familia, y le desea una continua recuperación", indicó el texto.
El Mercy Gilbert Medical Center calificó la situación como "desgarradora" en un comunicado, pero se amparó en la privacidad del paciente para no ofrecer detalles. "La seguridad del paciente y la atención excepcional son nuestras máximas prioridades", afirmó el hospital.
"Dios intervino por mí ese día. Dios intervino por mi hijo", dijo Fiordilino. Cada minuto, aseguró, agradece que su hijo siga aquí.