Mundo Crisis humanitaria

Denuncian tratos inhumanos: la argentina detenida por el ICE pidió la autodeportación

Ernestina Pavlovsky acordó su salida voluntaria de Estados Unidos tras pasar más de un mes recluida en condiciones sanitarias extremas. Su entorno denuncia falta de agua potable y traslados con grilletes mientras espera el vuelo.

Miercoles, 9 de Setiembre de 2026

Luego de más de un mes de encierro y ante el severo deterioro de su salud, la entrenadora física argentina Ernestina Pavlovsky solicitó formalmente la autodeportación de Estados Unidos para poner fin a las extremas condiciones de detención que padece en un centro de detención del ICE en Laredo, Texas. La mujer de 33 años, radicada desde hace más de una década en Aspen y sin antecedentes delictivos, fue apresada el 1° de agosto en el aeropuerto de Miami tras reencontrarse con su hermana, momento a partir del cual las autoridades migratorias rechazaron sus pedidos de fianza e iniciaron un proceso de expulsión por haber excedido los plazos legales de permanencia en el país.

A través de contactos intermitentes con su familia en Buenos Aires, la damnificada calificó la experiencia como un verdadero "terrorismo físico y mental", alertando sobre la falta de agua potable y graves focos de infección bacteriana en las instalaciones carcelarias. Los testimonios de sus allegados dan cuenta de que el suministro hídrico del penal se encuentra contaminado, provocando lesiones en la piel por el uso de las duchas y restricciones severas que solo permiten adquirir bebidas embotelladas una vez por semana, cuadro al que se añade la imposibilidad de conciliar el sueño por el constante hostigamiento de los guardias nocturnos.

La dureza del régimen penitenciario incluyó un intempestivo traslado interestatal en el que la mantuvieron inmovilizada con grilletes en extremidades y cintura a lo largo de un viaje terrestre de ocho horas antes de abordar un vuelo especial hacia el estado de Texas. Este rigor en el encierro quebró la intención original de su equipo legal, que pretendía agotar instancias de apelación y recursos de habeas corpus para sostener su residencia en Colorado junto a su pareja local, inclinando la balanza en favor de una salida expedita que le permita recuperar la libertad sin prolongar el litigio judicial.

Mientras la comunidad de Aspen organizó colectas solidarias que superaron los 50.000 dólares para costear su defensa legal y artículos básicos, el Departamento de Seguridad Nacional ratificó que Pavlovsky permanecerá bajo custodia federal hasta abordar un vuelo comercial hacia territorio argentino. Pese a que la justicia aceptó su pedido de salida voluntaria hace más de una semana, la demora burocrática en fijar el itinerario definitivo del viaje mantiene a su entorno familiar en un estado de angustiante espera ante el riesgo de que se extienda la reclusión.