Entre las víctimas hay tres niños. Moscú acusó a Ucrania de atacar a civiles, mientras que Kiev no realizó comentarios.
Un ataque con dron en la costa del mar Negro dejó al menos diez muertos, entre ellos tres menores de edad, y alrededor de 40 personas heridas luego de que un dispositivo ucraniano fuera derribado por las defensas aéreas rusas y terminara impactando contra una playa llena de turistas.
El episodio ocurrió este lunes en la localidad balnearia de Guelendzhik, específicamente en la playa de Arjipo-Ósipovka, uno de los sectores más visitados de la zona. Imágenes difundidas en redes sociales registraron el momento en el que el aparato cayó sobre el lugar y provocó una explosión entre los bañistas.
Según informaron medios rusos, los visitantes no tuvieron tiempo de reaccionar porque las alertas antiaéreas no llegaron a activarse antes del impacto. Tras el incidente, las autoridades locales enviaron equipos de emergencia y personal médico especializado para atender a los afectados.
El gobernador de la región de Krasnodar, Veniamin Kondrátiev, denunció lo ocurrido como un ataque contra civiles y afirmó que las personas alcanzadas por la explosión no tenían ningún vínculo con objetivos militares.
Desde el Ministerio de Salud ruso indicaron que varias personas fueron trasladadas a hospitales, entre ellas tres niños, y señalaron que nueve de los heridos permanecían en estado delicado.
La portavoz de la Cancillería rusa, María Zakharova, acusó a Ucrania de utilizar métodos de "terrorismo" y responsabilizó también a los países de la OTAN por su apoyo a Kiev. En paralelo, algunos medios rusos difundieron una versión alternativa al señalar que el posible objetivo del ataque habría sido un hotel donde se alojaban técnicos e ingenieros relacionados con el sector militar ruso.
Hasta el momento, el gobierno ucraniano no realizó comentarios oficiales sobre el hecho. Desde el comienzo de la guerra, Kiev sostiene que sus operaciones con drones de largo alcance están dirigidas contra instalaciones militares, logísticas o estratégicas y no contra población civil.
En medio de la escalada del conflicto, el presidente ucraniano, Volodímir Zelensky, volvió a respaldar el uso de drones contra territorio ruso al considerar que estas acciones aumentan la presión sobre Moscú y pueden contribuir a acelerar el cierre de la guerra.