Bomberos en Francia y España trabajan a contrarreloj para frenar el avance de masivos incendios forestales que obligaron a evacuar a decenas de miles de personas. Las autoridades advierten sobre la inminente llegada de otra ola de calor extremo.
Los servicios de emergencia de Francia y España luchan por frenar el avance de masivos incendios forestales antes del arribo de una nueva ola de calor extremo sobre el oeste de Europa. Las llamas, que arrasaron amplias zonas turísticas e industriales, provocaron la evacuación de más de 73.000 personas en España y mantuvieron a otras 66.000 bajo confinamiento preventivo, mientras en la región de Burdeos los bomberos lograron contener el perímetro principal tras varias jornadas de fuego fuera de control.
Frente a esta situación, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, señaló que comienza a verse "el final del túnel" en los focos de Toledo, aunque los incendios persisten en Madrid y Ávila. En tanto, el presidente francés Emmanuel Macron calificó la emergencia como la crisis de incendios más grave que ha sufrido Francia desde la Segunda Guerra Mundial, afectando seriamente zonas emblemáticas como la península de Cap Ferret.
La intensidad del calor generado por el fuego en el departamento de Gironda dio lugar a la formación de pyrocumulonimbus, nubes gigantescas de humo y tormenta que generan descargas eléctricas y vientos capaces de propagar nuevos focos. Portavoces de los cuerpos de bomberos franceses advirtieron que la lucha se da contra "un monstruo" ambiental que comenzará a manifestarse con mayor frecuencia debido al acelerado calentamiento que experimenta el continente europeo.
Ante la magnitud del desastre, naciones como Suecia, Portugal, Suiza, Serbia y Turquía enviaron aviones hidrantes y personal terrestre de refuerzo. Desde la Cruz Roja Internacional alertaron sobre la presión extrema que sufren las redes de apoyo humanitario, instando a los gobiernos a volcar inversiones urgentes en infraestructura de adaptación climática frente a episodios que combinan sequías, incendios y olas de calor extremas.