El entrenador de Barracas Central, Damián Ayude, rompió el silencio y respaldó la decisión de la dirigencia de apartar de forma preventiva a Gonzalo Morales tras la denuncia por violencia de género presentada por su expareja, Karen Adinna.
El club Barracas Central quedó convulsionado en las últimas horas luego de que la institución decidiera apartar de manera preventiva a su centrodelantero Gonzalo Morales, quien fue denunciado ante la Justicia por presunta violencia de género por su expareja, Karen Adinna. La medida institucional se adoptó inmediatamente después de que la joven hiciera públicas imágenes con severos hematomas en el rostro, los brazos y las piernas, acompañadas por las actuaciones judiciales correspondientes. Tras el impacto mediático del hecho, el director técnico del primer equipo, Damián Ayude, rompió el silencio para respaldar la determinación tomada por la comisión directiva del club.
El entrenador del conjunto rojiblanco explicó que, debido a la inmediatez de las actuaciones institucionales y la vorágine tras el reciente triunfo ante River Plate -donde el atacante cedido por Boca Juniors marcó el gol de la victoria-, su contacto con el jugador fue sumamente escaso. No obstante, el estratega fue categórico al señalar que la dirigencia actuó de manera correcta al aplicar los protocolos de contención y separación del plantel, remarcando que corresponde apoyar la postura del club a la espera de que las investigaciones avancen y sea la Justicia la que determine la responsabilidad legal de los hechos denunciados.
La denuncia penal formalizada por Karen Adinna describe un extenso patrón de agresiones físicas, psicológicas y verbales durante los meses de convivencia con el futbolista. Según la exposición pública realizada por la joven, las agresiones incluyeron golpes de puño, patadas, ahorcamientos y amenazas de muerte dentro del vehículo del jugador, además de haber sufrido encierros bajo llave para impedir que abandonara el domicilio.
La denunciante agregó que el miedo a radicar la presentación judicial se vio incrementado por constantes amedrentamientos de la familia del deportista, quienes aseguraban que la situación se resolvería mediante acuerdos económicos y que nadie prestaría crédito a sus palabras.
Como parte del material probatorio, la joven difundió capturas de pantallas de conversaciones de WhatsApp mantenidas con el propio delantero y con su madre. En dichos intercambios, la progenitora del futbolista reconoció las agresiones al pedirle disculpas en su condición de mujer tras ser confrontada por las lesiones en el cuerpo de la víctima. Por su parte, la CD de Barracas Central ratificó mediante un comunicado su absoluto rechazo a cualquier manifestación de violencia de género, poniéndose a entera disposición de las autoridades judiciales para colaborar con el esclarecimiento del caso y supeditando futuras medidas disciplinarias al desarrollo del proceso penal.