Mundo Tensión en aumento

Irán atacó otro buque en el estrecho de Ormuz y agrava la crisis en Medio Oriente

Tras anunciar el bloqueo por tiempo indeterminado del paso clave, el régimen ocultó la identidad de la nave afectada, el estado de los tripulantes y el nivel de los destrozos.

Domingo, 12 de Julio de 2026
(4916)

El estrecho de Ormuz se ha transformado en el epicentro de un peligroso choque militar de consecuencias impredecibles. En las últimas horas, la Guardia Revolucionaria de Irán confirmó el ataque y la interceptación de una "segunda embarcación infractora" en este paso marítimo clave para el comercio y el petróleo mundial. La agresión militar ocurre a penas horas después de que el régimen de Teherán decretara el cierre total del canal "hasta nuevo aviso", bajo la advertencia de haber tomado el control absoluto del área por la fuerza. Hasta el momento, el gobierno islámico mantiene bajo estricto secreto la identidad, la bandera y el estado de la tripulación de este segundo buque afectado.

El anuncio de esta nueva ofensiva marítima coincidió con una contundente represalia por parte de las fuerzas occidentales. El Comando Central estadounidense (Centcom) ejecutó su tercera incursión de la semana, alcanzando unos 140 objetivos militares dentro de Irán, en un intento por mermar la capacidad de hostigamiento del régimen.

Esta masiva intervención de Washington fue la respuesta directa al asalto iraní contra un primer barco: un buque portacontenedores con bandera de Chipre que, tras ser alcanzado por proyectiles, sufrió un grave incendio en su sala de máquinas y quedó varado, dejando además el saldo de un tripulante desaparecido. Tras la contraofensiva aérea de Estados Unidos, se reportaron fuertes explosiones en varias regiones de Irán, incluyendo la provincia costera de Bushehr.

Escalada regional sin precedentes

Lejos de contenerse, la crisis en el estrecho de Ormuz ha dejado de ser un diferendo marítimo para convertirse en un conflicto regional a gran escala que ya golpea a cinco países vecinos. En una drástica demostración de fuerza, Teherán lanzó una lluvia de misiles balísticos y drones suicidas contra distintas bases estadounidenses ubicadas en la región.

Según reivindicó la agencia estatal iraní Tasnim, las ofensivas alcanzaron de manera directa la base aérea Príncipe Hassan en Jordania, así como las estratégicas instalaciones de Al Udeid en Qatar, considerado el mayor enclave de tropas y equipos de Estados Unidos en Medio Oriente. Del mismo modo, puntos militares en Kuwait, los Emiratos Árabes Unidos y Bahréin también fueron blanco de estos bombardeos coordinados de precisión.

Este escenario de hostilidades generalizadas coincide con la postura inflexible que mantiene el régimen islámico respecto al control del paso marítimo. Al respecto, el portavoz parlamentario iraní, Ebrahim Rezaei, ratificó la posición extrema de su gobierno a través de una advertencia en redes sociales: "Tomamos el control del estrecho por la fuerza y por la fuerza lo preservaremos".