De esta forma, Paz dejará de cobrar un salario de 24.978 bolivianos (alrededor de 3.617 dólares)
El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, anunció que reducirá en un 50% su salario y el de sus ministros en medio de la profunda crisis política y social que atraviesa el país.
La medida fue comunicada durante un acto realizado en Sucre, donde el mandatario aseguró que la decisión busca enviar una señal de "esfuerzo y compromiso" frente a la compleja situación que enfrenta la nación.
Con esta reducción, Paz dejará de percibir cerca de 24.978 bolivianos mensuales -equivalentes a unos 3.617 dólares- y pasará a cobrar aproximadamente 12.489 bolivianos, alrededor de 1.808 dólares. Según explicó el Gobierno, ningún funcionario podrá tener un salario superior al del presidente.
El mandatario aclaró que el recorte no alcanzará a otras áreas del Estado ni a profesionales del sector público, ya que el objetivo no es afectar a los trabajadores sino sostener el funcionamiento de los servicios esenciales y conservar personal capacitado dentro de la administración.
La decisión se conoce mientras Bolivia atraviesa semanas de fuerte tensión política y protestas sociales que provocaron complicaciones en el abastecimiento de alimentos, combustibles y medicamentos en distintas ciudades del país. La crisis también generó problemas en hospitales, estaciones de servicio y mercados.
En paralelo, el Gobierno denunció ante la Organización de los Estados Americanos que las movilizaciones buscan desestabilizar el orden democrático y acusó al expresidente Evo Morales de impulsar las protestas. Morales permanece prófugo en una causa vinculada a una presunta trata de una menor.
En ese contexto, el exmandatario reclamó la convocatoria a elecciones anticipadas en un plazo de 90 días y advirtió que el gobierno tiene "dos caminos": avanzar con una mayor militarización o impulsar un proceso de pacificación y transición política.